La mayor orientación de Brasil hacia China, el acercamiento de los precios regionales y el incremento de la disponibilidad de ganado trazado abren nuevas oportunidades comerciales para la carne paraguaya. Desde la feria SIAL de París, Martín Cosp, de ZFC Commodities, analizó las perspectivas para 2027 y advirtió que, pese a las oportunidades, el mercado internacional atraviesa un escenario de alta volatilidad y resistencia a los precios.

La carne paraguaya podría encontrar nuevas oportunidades comerciales en Estados Unidos y Europa durante 2027, impulsadas por una mayor concentración de Brasil en el mercado chino y una creciente disponibilidad de hacienda trazada para abastecer destinos de mayor exigencia, señaló Martín Cosp, de ZFC Commodities, durante una entrevista con Valor Agro en el marco de la feria SIAL de París, Francia.

El operador internacional, cuya compañía tiene su sede central en Chicago y cuenta con operaciones de compra en Paraguay y otros países de la región, además de distribución propia en Estados Unidos y Chile, destacó que el mercado atraviesa un momento particular, con precios elevados para el ganado y dificultades de los importadores para convalidar las pretensiones de la industria frigorífica.

Cosp consideró que Paraguay podría ganar una mayor participación en la cuota de terceros países de Estados Unidos a partir de enero de 2027, ante la expectativa de que Brasil concentre una mayor proporción de sus exportaciones en China.

“Creo que sí, definitivamente sí. Brasil, de hecho, va a ir más a China que a Estados Unidos”, afirmó, al ser consultado sobre las posibilidades de Paraguay de aprovechar una mayor proporción del contingente arancelario estadounidense, que funciona bajo el mecanismo de primero llegado, primero servido.

Sin embargo, advirtió que el mercado estadounidense presenta actualmente algunas dificultades comerciales. Según explicó, la habilitación de una cuota extraordinaria de 300.000 toneladas durante 2026 no necesariamente generó los beneficios esperados para todos los exportadores, considerando el importante volumen de carne enviado y la acumulación de inventarios.

“Vemos que no hay mucho consumo en Estados Unidos, está medio trancado el consumo. Las plantas grandes mandaron muchísimo volumen y están estoqueados allá”, señaló.

En ese sentido, indicó que desde las operaciones comerciales que desarrolla su empresa en Estados Unidos observan una importante disponibilidad de ofertas, con una amplia dispersión de precios, lo que refleja un escenario de mayor competencia entre proveedores.

Europa y el potencial de la trazabilidad

Otro de los mercados que podría adquirir mayor protagonismo para Paraguay durante 2027 es Europa, principalmente por el incremento esperado en la disponibilidad de animales trazados y las oportunidades comerciales que podrían generarse ante una menor participación brasileña en determinados segmentos del mercado europeo.

Cosp explicó que la implementación del nuevo sistema de trazabilidad en Paraguay permitirá incorporar progresivamente más animales identificados a la faena desde el próximo año, ampliando la disponibilidad de materia prima para los mercados que exigen este requisito. “Creo que Paraguay apunta mucho también ahora a Europa con un mayor volumen de animales trazados”, expresó.

El entrevistado destacó que las oportunidades comerciales no se limitan a la cuota Hilton, sino que también existen posibilidades para colocar carne congelada destinada a la industria europea.

En particular, mencionó negocios de delanteros en bloque para procesamiento industrial, carne para molienda y cortes específicos como la nalga, utilizados en Italia para la elaboración de bresaola. “Ya vi que se hicieron muchas ventas, no solo Hilton. Hay muchísima oportunidad fuera de la Hilton”, sostuvo.

Asimismo, resaltó que el Reino Unido presenta una demanda importante de carne vacuna, constituyendo otra alternativa comercial para los exportadores paraguayos.

Brasil más caro mejora la competitividad paraguaya

Durante la entrevista, Cosp también se refirió al comportamiento de los precios regionales y al impacto que podría tener el encarecimiento de la carne brasileña sobre la competitividad de Paraguay, especialmente en Chile.

Explicó que históricamente los importadores chilenos estuvieron dispuestos a pagar un diferencial de aproximadamente US$ 200 a US$ 300 por tonelada por la carne paraguaya frente a la brasileña. Sin embargo, cuando esa diferencia alcanzaba entre US$ 800 y US$ 1.000, el producto nacional perdía competitividad. “Hoy, al acercarse Brasil a Paraguay, creo que de vuelta van a optar los clientes que dejaron de comprar Paraguay por volver a comprar Paraguay”, afirmó.

De todos modos, señaló que actualmente existe una marcada resistencia de los compradores chilenos a aceptar los valores pretendidos por la industria paraguaya, que se ubican alrededor de US$ 8.400 a US$ 8.500 por tonelada para el conjunto de 20 cortes.

Según detalló, los negocios se están concretando principalmente con cadenas de supermercados que tienen mayor capacidad para absorber esos precios, mientras que las distribuidoras, carnicerías y procesadores encuentran dificultades para acompañar esos niveles.

Finalmente, Cosp proyectó que el próximo año podría presentar características similares a las observadas durante 2026, especialmente en lo que respecta a precios elevados del ganado y una oferta regional condicionada por la retención de hacienda.

Explicó que las buenas condiciones de lluvias y la disponibilidad de pasturas en distintos países del Mercosur están favoreciendo la decisión de los productores de mantener sus animales en los establecimientos, limitando la disponibilidad inmediata para faena. “Veo una situación similar. El novillo alto, porque en la región hay mucho pasto, hay mucha agua y el productor retiene ganado”, concluyó.