El elevado costo de la reposición y los cambios en la relación económica de la terminación intensiva están llevando a Agroganadera Santa Rita a ajustar su estrategia productiva. La empresa, que alcanzará este año una capacidad de confinamiento de 6.000 cabezas en el Chaco, decidió aumentar los pesos de faena y proyecta un 2027 de cautela, sin nuevas ampliaciones de infraestructura.
Eduardo Krüger, responsable del establecimiento, explicó en entrevista con Valor Agregado que la evolución del precio del ganado gordo continúa ofreciendo oportunidades para la terminación intensiva, aunque considera fundamental mantener un control riguroso sobre los costos de alimentación, la reposición y las inversiones.
Uno de los principales cambios implementados durante este año fue la decisión de llevar los animales a pesos de faena superiores a los habituales. Mientras anteriormente el establecimiento comercializaba animales de entre 560 y 570 kilos, actualmente trabaja con pesos promedio de 620 a 640 kilos.
“Este año nuestra estrategia cambió un poco. Estamos colocando más kilos de carcasa en esos animales”, señaló Krüger. Explicó que la decisión responde principalmente a los cambios en la relación cambiaria, a un costo diario de alimentación en guaraníes más favorable frente al año anterior y al elevado valor de los animales de reposición.
La alimentación constituye otro de los pilares de la estrategia. Según detalló, aproximadamente el 90% de los insumos utilizados en el confinamiento proviene del propio Chaco, incluyendo silaje de pasturas, maíz de productores vecinos, grano húmedo, harina de soja y cascarilla de soja. El núcleo nutricional es el principal componente adquirido fuera de la región.
Además de aprovechar la disponibilidad regional de alimentos, Santa Rita busca anticipar las compras y cerrar contratos durante los períodos de mejores precios. “Nuestra estrategia es hacer la compra de todos los insumos en la época en que su precio está bueno”, afirmó Krüger, al destacar que esta planificación permite mejorar el resultado económico del sistema.
Frente al encarecimiento de la reposición, la empresa también comenzó a desarrollar nuevamente la actividad de cría. Desde hace aproximadamente un año trabaja con campos vecinos alquilados, buscando generar parte de los animales necesarios para su sistema de terminación y reducir la exposición a los elevados precios del mercado.
En cuanto a las perspectivas para el próximo año, Krüger anticipó que no existen planes de ampliar la capacidad instalada. “Creo que 2027 va a ser un año muy cauteloso, porque el destete todavía va a mantener un precio alto. No tenemos la idea de aumentar el próximo año”, sostuvo.
La decisión llega después de un período de crecimiento de la infraestructura de confinamiento. La empresa inició esta actividad en 2011 con una escala mínimo de animales, pasó a una capacidad de 2.400 cabezas en 2022 y alcanzará las 6.000 cabezas al cierre de 2026. Si bien mantiene proyectos de expansión para los próximos años, considera que las condiciones actuales recomiendan consolidar primero la operación existente.
Otro aspecto destacado por Krüger es el modelo de financiamiento utilizado por la empresa. Según explicó, las inversiones en corrales, maquinaria e infraestructura se realizan con recursos generados por el propio establecimiento, sin recurrir al financiamiento bancario. “Tenemos que hacer caja para comprar, desarrollar y hacer crecer el confinamiento”, expresó.
De esta manera, Santa Rita proyecta un 2027 enfocado en mejorar la eficiencia de su capacidad instalada, producir animales de mayor peso y administrar cuidadosamente los costos, mientras espera condiciones más favorables para avanzar hacia una nueva etapa de expansión.

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