El mercado paraguayo del maíz atraviesa una transformación estructural. Mientras la producción mantiene buenos niveles, el crecimiento sostenido de la demanda interna y las oportunidades de exportación plantean un escenario cada vez más desafiante para el abastecimiento futuro.
Según estimaciones de StoneX Paraguay, la campaña actual podría cerrar con una producción cercana a 5,3 millones de toneladas y rendimientos promedio de entre 5.700 y 5.800 kilos por hectárea.
Si bien se trata de una cosecha importante, Carlos Sanabria considera que el principal factor a seguir será el comportamiento de la demanda. “La oferta será buena, pero la demanda podría darnos una sorpresa bastante importante”, afirmó.
El crecimiento de los confinamientos ganaderos, la expansión de las industrias avícola y porcina y las nuevas inversiones en plantas de etanol están generando una presión creciente sobre el consumo local de maíz.
A esto se suma el rol histórico de Brasil como principal comprador del cereal paraguayo y las exportaciones que cada año se realizan a través de la hidrovía. “Tenemos una demanda interna que cada vez va a ser más fuerte y nuevas industrias que se están instalando en el país”, sostuvo.
Sanabria explicó que, de mantenerse las actuales superficies sembradas, el mercado podría enfrentar una situación de mayor ajuste entre oferta y demanda en los próximos años.
Actualmente Paraguay cultiva entre 900.000 y 950.000 hectáreas de maíz zafriña, una superficie inferior a la registrada en campañas anteriores cuando se superó el millón de hectáreas.
Ante este escenario, distintos actores de la cadena ya analizan la necesidad de expandir el área maicera.
Sin embargo, el especialista aclaró que no se trata de una decisión sencilla. “La soja sigue ocupando el espacio principal de la agricultura mecanizada y aumentar el área de zafriña requiere ajustes agronómicos muy importantes”, explicó.
Desde el punto de vista de los precios, una demanda creciente con una oferta relativamente estable podría sostener valores más firmes en el mediano plazo.
Actualmente el maíz disponible se negocia en torno a US$ 130 a US$ 135 por tonelada para productor, por debajo de los niveles observados al inicio de la campaña anterior, cuando se concretaban negocios entre US$ 155 y US$ 160.
No obstante, Sanabria considera que la tendencia futura dependerá de múltiples factores, incluyendo la producción brasileña, las exportaciones y el crecimiento del consumo interno.
“Para el productor un precio más alto es positivo, pero para las industrias representa mayores costos. Por eso es fundamental trabajar con información y herramientas de cobertura”, concluyó.

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