La faena de vacunos en el Mercosur comenzó en 2026 con señales claras de desaceleración, en un contexto donde la menor disponibilidad de hacienda empieza a impactar en la actividad industrial.
En el primer trimestre del año se procesaron 10,99 millones de cabezas, lo que representa una caída de 523 mil animales (-4,6%) frente al mismo período de 2025. Este volumen se posiciona como el nivel más bajo desde 2023, luego de varios años de expansión.
El ajuste se observa en los cuatro países del bloque, aunque con distinta intensidad. Paraguay lidera la caída con un descenso del 20% interanual, seguido por Uruguay (-10,3%) y Argentina (-7,6%), mientras que Brasil muestra una retracción más moderada del 1,5%, amortiguando la caída global.
En términos de participación, Brasil continúa concentrando cerca del 64% de la faena regional, seguido por Argentina con el 27%, Uruguay con el 5% y Paraguay con el 4%.
Este escenario responde a un proceso más estructural vinculado al ciclo ganadero. La región muestra señales de desaceleración de la actividad industrial, dejando atrás la tendencia de crecimiento que había comenzado en 2021, cuando la faena pasó de 9,16 millones de cabezas en el primer trimestre a un máximo de 11,52 millones en 2025.
Uno de los factores clave detrás de este cambio es la recomposición del stock, particularmente en lo que respecta a vientres. La expectativa es que en los próximos meses se consolide una contracción en el nivel de actividad, en la medida que el sector ganadero avanza hacia un proceso de recomposición de existencias.
Este ajuste en la oferta de ganado, que también se refleja en una menor salida de hembras a faena, comienza a configurar un nuevo escenario para la industria frigorífica exportadora, que deberá adaptarse a una menor disponibilidad de materia prima en un contexto de firme demanda internacional.
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