La menor participación de hembras dentro de la faena bovina paraguaya volvió a hacerse visible durante septiembre. De las 123.308 cabezas procesadas por la industria, solamente 40.604 correspondieron a vacas y vaquillas, equivalente a aproximadamente 33% del total mensual.

De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), durante septiembre fueron faenadas 20.191 vacas y 20.413 vaquillas, mientras que los machos concentraron las restantes 82.704 cabezas.

El dato mantiene la estructura que viene observándose durante 2026, con una presencia mucho menor de hembras dentro de la actividad frigorífica y una mayor proporción de machos enviados a faena.

En agosto, las hembras habían representado cerca de 32% del total, por lo que la participación prácticamente se mantuvo en niveles similares durante septiembre. En términos absolutos, la faena de estas categorías bajó de 50.711 a 40.604 cabezas entre ambos meses, una disminución cercana a 20%.

En el acumulado de enero a septiembre de 2026 se procesaron aproximadamente 487 mil hembras, entre vacas y vaquillas. Esto representa cerca de 35,7% de toda la faena registrada por la industria durante los primeros nueve meses del año.

La señal se vuelve más clara al observar la comparación interanual disponible hasta agosto. Entre enero y agosto de 2025 se habían faenado 712.626 hembras, mientras que en el mismo período de este año fueron 446.484 cabezas, una reducción aproximada de 37%.

Dentro de ese comportamiento, la faena acumulada de vacas había caído 35% interanual hasta agosto, mientras que la de vaquillas retrocedió 36%. En conjunto, fueron más de 266 mil hembras menos enviadas a frigorífico que durante los primeros ocho meses del año pasado.

Septiembre no modificó esa tendencia. Si bien todavía no se dispone en estas cifras del desglose por categoría correspondiente a septiembre de 2025 para realizar una comparación interanual directa de hembras, la participación femenina dentro de la faena de 2026 continúa en niveles reducidos.

La contracara está en los machos. En septiembre representaron aproximadamente 67% de la faena, manteniendo una composición industrial muy distinta a la observada en buena parte de 2025.

Los datos siguen siendo consistentes con un escenario de mayor conservación de vientres en los establecimientos ganaderos, en momentos en que el sector apunta a recomponer el rodeo, elevar la producción de terneros y recuperar disponibilidad de ganado hacia los próximos ciclos productivos.

La faena por sí sola no explica todas las decisiones que se toman dentro de los campos, pero la magnitud y continuidad de la menor salida de vacas y vaquillas hacia la industria refuerzan una señal que viene ganando fuerza durante 2026: una mayor retención de hembras dentro del rodeo nacional.