La demanda internacional de crne vacuna mantiene un importante dinamismo, aunque comienzan a observarse señales de mayor resistencia de los compradores frente a los elevados valores del producto, señaló Diego Chagra, director de Frigorífico Los Lazos, quien desde la feria SIAL de París presentó una visión más moderada sobre las perspectivas comerciales, marcada por negociaciones exigentes con Israel, un menor dinamismo de Estados Unidos y nuevas oportunidades en Europa.

En conversación con Martín Olaverry, durante la cobertura especial de Valor Agro desde Francia, Chagra destacó que la feria registra una intensa actividad comercial y numerosas consultas de importadores. Sin embargo, advirtió que ese interés no siempre se transforma en negocios concretos. “Hay mucho apetito por la carne, pero cuando llegamos a la parte de los precios, como que se empieza a pinchar y se empieza a desinflar”, expresó.

El industrial explicó que Paraguay enfrenta desafíos de competitividad frente a otros proveedores, particularmente Brasil, que dispone de una oferta con valores más atractivos para determinados segmentos. “Estamos caros para lo industrial, estamos todavía sin un producto acorde a los precios muy altos”, sostuvo, al tiempo de señalar la necesidad de que toda la cadena productiva avance hacia una mayor diferenciación de la carne paraguaya.

Uno de los mercados que presenta mayores dificultades en las negociaciones actuales es Israel, donde los importadores mantienen una posición firme frente a las pretensiones de mejoras de precios de la industria. “Las negociaciones están muy tensas, muy tensas”, afirmó Chagra, quien explicó que los compradores están intentando concretar operaciones a valores similares, e incluso inferiores, a los de la temporada anterior. “No validan subas. Al contrario, tiraron para la baja. Estamos firmes en no aceptar eso”, aseguró.

En cuanto a Estados Unidos, el Director de Los Lazos indicó que el mercado perdió parte del dinamismo que venía mostrando hasta septiembre. Según explicó, los precios del bloque industrial, uno de los productos más demandados, se debilitaron y actualmente presentan dificultades para competir considerando los aranceles de ingreso. “Estados Unidos estaba bien hasta el mes pasado. Se planchó, se estabilizó un poco el movimiento”, comentó.

Agregó que la industria paraguaya busca desarrollar negocios sostenibles sin depender de oportunidades puntuales vinculadas a los cupos arancelarios.

Por otra parte, Europa aparece como un destino con oportunidades comerciales, especialmente ante la situación de Brasil y el interés de importadores por diversificar sus proveedores. Chagra destacó la posición paraguaya de reclamar una participación del 25% en la nueva cuota de 99.000 toneladas prevista en el marco del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.

Además, señaló que desde mediados de 2027 Paraguay podría contar con una mayor disponibilidad de animales certificados para atender ese mercado.

No obstante, advirtió que las exigencias europeas en materia de trazabilidad y deforestación representan un desafío que debe abordarse con mayor profundidad. “Es algo que no estamos hablando en Paraguay. No estamos hablando con la seriedad que deberíamos estar hablando”, manifestó.

En ese sentido, planteó la necesidad de fortalecer el trabajo conjunto entre productores, industria, Senacsa y el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES), para evitar restricciones adicionales en la disponibilidad de hacienda habilitada para exportación.

La participación de Frigorífico Los Lazos en SIAL, durante su primer año de operación, también representa una apuesta por ampliar su presencia internacional y aprovechar el posicionamiento construido por la industria cárnica paraguaya. Chagra valoró el reconocimiento que tiene el país entre los compradores internacionales, aunque insistió en que todavía existen aspectos por mejorar para competir con los principales exportadores de la región.

Finalmente, el empresario consideró que, después de un 2026 caracterizado por precios históricamente elevados, el mercado comienza a enfrentar una discusión más profunda sobre la capacidad de pago de los consumidores y la competencia de otras proteínas, como el pollo y el cerdo. “Sentimos que no es una disputa por si gana más un lado o gana más el otro, sino que es más real. Es como que el consumo no está dispuesto a pagar estos valores”, expresó.

En ese escenario, Chagra sostuvo que será necesario revisar las condiciones comerciales y las expectativas de toda la cadena. Su visión refleja que, aunque la demanda internacional continúa activa y existen oportunidades para Paraguay, la posibilidad de sostener nuevos incrementos de precios comienza a encontrar mayores resistencias en los principales mercados compradores.