El analista ganadero de AZ Group, Diego Ponti, proyectó un ciclo de precios firmes para la carne bovina durante los próximos años, sostenido por una menor oferta mundial y una demanda creciente. En una entrevista con Rurales El País (Agro del Sur), afirmó que el escenario podría extenderse por al menos cinco años.

“Por las condiciones del mercado ganadero […] creo que vamos a tener un ciclo de precios muy positivo”, señaló Ponti. A su criterio, la combinación de una menor disponibilidad de carne y compradores activos será determinante para mantener la firmeza del mercado.

El analista observó que los precios de la hacienda se revalorizaron en los principales países productores, entre ellos Estados Unidos, Australia, Uruguay, Argentina y Brasil. También destacó que la perspectiva de una menor oferta exportable en 2027 refuerza las expectativas para el negocio.

“La oferta es la que domina los precios”, sostuvo Ponti al referirse a la fase de retención que, según proyectó, comenzarán los principales proveedores mundiales. Ese proceso limitaría la disponibilidad de carne justo cuando la demanda internacional continúa mostrando solidez.

Estados Unidos será un actor clave en ese escenario. El país tiene el stock ganadero más bajo de los últimos 75 años, una producción que no logra recuperarse y un consumo interno elevado. Ponti consideró que seguirá necesitando importaciones, especialmente de cortes magros para elaborar carne molida.

Europa también presenta oportunidades para los exportadores sudamericanos. Ponti destacó la firmeza de los valores del Hilton, que superan los US$ 20.000 por tonelada, y el acceso con arancel cero para esa cuota tras el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.

La salida de Brasil del mercado europeo abre espacio para otros proveedores de la región, entre ellos Paraguay. Sin embargo, el analista advirtió que Europa sigue de cerca las condiciones sanitarias y ambientales de la producción sudamericana.

Para aprovechar la demanda, Ponti planteó que los países productores deben diferenciar su carne y hacer reconocible su calidad ante los compradores. Consideró que ese trabajo puede permitir mejores cotizaciones, mientras que competir solo como producto básico deja a los exportadores más expuestos al precio.

China también ofrece oportunidades en segmentos de mayor valor, aunque Ponti resaltó que la diversificación de compradores es cada vez más importante. Con más destinos compitiendo por la carne, el mercado mundial depende menos de un único comprador, lo que puede contribuir a sostener los precios.

El escenario podría tener ajustes y cambios comerciales, pero Ponti sostuvo que sus fundamentos siguen siendo favorables: menor oferta y una demanda mundial que mantiene su interés por la proteína bovina.

Para Paraguay, el desafío será transformar esa coyuntura en mejores negocios mediante el acceso a mercados y la diferenciación de su producción.