La campaña sojera 2025/26 dejará uno de los mejores balances económicos de los últimos años para los productores paraguayos, impulsada por rendimientos elevados y una adecuada gestión comercial en un contexto de fuerte volatilidad internacional.

Carlos Sanabria, responsable de StoneX Paraguay, destacó a Valor Agro que la rentabilidad obtenida durante esta zafra genera un escenario favorable para nuevas inversiones de cara al próximo ciclo agrícola. “La rentabilidad de esta campaña es bastante interesante”, aseguró.

El analista recordó que Paraguay alcanzó rendimientos récord tanto en la Región Oriental como en el Chaco, consolidando una producción histórica.

Aunque algunos resultados finales del Chaco podrían ubicarse levemente por debajo de las estimaciones iniciales, el desempeño general de la campaña continúa siendo muy positivo.

Además de la productividad, Sanabria destacó la estrategia comercial implementada por numerosos productores durante los momentos de mayor volatilidad en los mercados internacionales.

La escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente, junto con las preocupaciones por el suministro energético mundial, impulsó fuertes subas en el petróleo, el aceite de soja y posteriormente en los precios de la oleaginosa.

Muchos productores aprovecharon esos movimientos mediante coberturas en Chicago, evitando vender físicamente en momentos donde los descuentos locales eran elevados.

“Muchos productores tomaron los mejores precios en Chicago y luego vendieron el físico cuando el basis comenzó a mejorar”, explicó.

Esa combinación permitió cerrar operaciones en valores cercanos a US$ 380 y US$ 390 por tonelada, niveles que, sumados a los altos rendimientos obtenidos, generaron márgenes muy atractivos.

Para StoneX, el resultado económico de esta campaña podría tener efectos positivos sobre todo el sector agrícola. “Esto genera una salud financiera importante para el productor y abre la puerta a nuevas tecnologías, maquinaria e inversiones para la próxima campaña”, señaló Sanabria.

Con una producción récord, precios comercializados en niveles competitivos y una mejora en los márgenes, la soja vuelve a consolidarse como el principal motor de la agricultura paraguaya y una de las actividades con mejores perspectivas para encarar el nuevo ciclo productivo.