El mercado internacional de la carne vacuna presenta fundamentos sólidos para sostener valores históricamente elevados durante los próximos años, en un escenario marcado por una demanda firme y una reducción de la oferta de los principales países exportadores. Esta combinación también permitirá mantener precios altos para el ganado a faena durante 2027, de acuerdo con las proyecciones de Rafael Tardáguila, director de Tardáguila Agromercados y responsable de Faxcarne.

En entrevista con Valor Agro, durante el Congreso del Consorcio de Ganaderos para Experimentación Agropecuaria (CEA), el analista destacó que el ciclo favorable que atraviesa el negocio internacional de la carne tiene posibilidades de extenderse en el mediano plazo, aunque reconoció que persisten riesgos vinculados al escenario geopolítico y macroeconómico.

“Los fundamentos del mercado internacional son bastante claros en cuanto a que el escenario de firmeza en el que estamos desde hace un año, un año y medio, tiene todas las posibilidades de mantenerse”, aseguró Tardáguila.

El especialista recordó que durante 2025 el valor medio de la tonelada de carne vacuna comercializada internacionalmente alcanzó un récord, que posteriormente fue superado en 2026. Lo relevante, según explicó, es que esos máximos se registraron incluso cuando Brasil y Australia, los principales exportadores mundiales, disponían de volúmenes récord de producción y exportación.

Sin embargo, ese escenario de abundante oferta está comenzando a modificarse. Brasil ya atraviesa una etapa de recomposición de existencias, con una menor disponibilidad de animales para faena, mientras Australia se aproxima a un cambio de ciclo productivo. A su vez, otros países del Mercosur están registrando procesos de retención de vientres que limitan la oferta inmediata de hacienda.

“A esa situación de precios históricamente altos que se daba por una demanda muy intensa, se le suma a partir de este año, y por un par de años más, una situación de oferta en caída. Entonces, el equilibrio del mercado indefectiblemente tendrá que ser a valores históricamente altos”, afirmó.

Estados Unidos toma el liderazgo en la formación de precios

Otro de los elementos destacados por Tardáguila es el cambio de protagonismo entre los principales compradores internacionales. China fue el motor de la expansión del comercio de carne vacuna desde mediados de la década pasada, pero actualmente Estados Unidos ejerce una influencia creciente en la formación de los precios.

“China le pasó la antorcha de ser el que lidera la demanda en el mercado internacional a Estados Unidos”, expresó. Explicó que el rodeo estadounidense se encuentra en su menor nivel en más de siete décadas, lo que limita su producción doméstica y sostiene una fuerte necesidad de importaciones, en un contexto de consumo que ha mostrado resistencia a los aumentos de precios.

Si bien China continúa liderando las compras internacionales en volumen, Tardáguila consideró que Estados Unidos es actualmente determinante para la formación de los valores de referencia. Además, no observa señales de un cambio sustancial en ese escenario antes de 2028.

En cuanto a Europa, también identificó condiciones que respaldan las cotizaciones elevadas, particularmente por la reducida producción regional. Como ejemplo mencionó el mercado de la cuota Hilton, donde Argentina llegó a registrar negocios de entre US$ 23.000 y US$ 24.000 por tonelada, aunque posteriormente los valores se ubicaron cerca de US$ 21.000.

Paraguay tiene oportunidades de aprovechar el escenario internacional

Al analizar las perspectivas para el mercado ganadero, Tardáguila sostuvo que Paraguay y Uruguay están cerrando 2026 con niveles reducidos de oferta de hacienda, pero podrían comenzar a incrementar su disponibilidad de animales a partir del próximo año, aprovechando las condiciones favorables del comercio internacional.

El analista explicó que, en países con una marcada orientación exportadora, existe una fuerte correlación entre el valor medio de la tonelada exportada y los precios que la industria frigorífica paga por los animales destinados a faena. “Con precios de la tonelada exportada altos, sin duda que la expectativa es de valores de animales a faena también elevados”, señaló.

No obstante, aclaró que la disponibilidad interna de ganado es otro factor determinante. En ese sentido, consideró que tanto Paraguay como Uruguay atravesaron durante 2026 mercados especialmente ajustados por la escasez de oferta, situación que impulsó las cotizaciones de la hacienda incluso por encima de lo que indicaría la relación habitual con los ingresos de exportación.

De todas maneras, el director de Tardáguila Agromercados fue contundente respecto a sus expectativas para el próximo ejercicio: “Los precios del ganado el año que viene van a volver a ser altos”.

De esta manera, el escenario internacional ofrece señales favorables para la ganadería paraguaya, tanto por la posibilidad de sostener precios elevados como por las oportunidades de incrementar la producción y la oferta exportable en un mercado mundial que, según las proyecciones del especialista, continuará caracterizado por una demanda intensa y una disponibilidad más restringida de carne vacuna.