La firmeza que mantiene el mercado de reposición está comenzando a generar cambios en las decisiones productivas dentro de la ganadería paraguaya. Para Raúl Appleyard, integrante de Ferusa Negocios y Reprocon, los valores actuales del ternero y la evolución del ganado gordo están creando incentivos claros para que más productores vuelvan a mirar a la cría como una alternativa de negocio.
El análisis surge tras la reciente actividad comercial de Mbarete, una de las principales referencias del mercado por el volumen de hacienda negociada, donde se comercializaron más de 7.300 cabezas.
La feria dejó como principales referencias a los terneros, con un promedio de G. 24.677 por kilo; las terneras, con G. 22.510 por kilo; las vaquillas, con G. 17.609 por kilo; y los toretones, con G. 18.503 por kilo vivo.
Para Appleyard, “el macho viene sosteniendo precios altos incluso entrando al invierno, cuando normalmente el mercado podría mostrar una mayor corrección. Eso demuestra que sigue existiendo interés por la reposición”.
De todos modos, consideró que el dato más relevante no estuvo en los machos, sino en el comportamiento de las hembras. Según explicó, durante los últimos años la diferencia de precio entre terneros y terneras se ubicaba habitualmente en torno al 20%, pero actualmente esa brecha comenzó a reducirse de forma importante.
“Las hembras se pagaron con una diferencia mucho menor de la habitual. Creo que ahí se refleja la intención de la gente de empezar a criar más y aumentar el pie de cría”, sostuvo.
Appleyard entiende que el precio actual del ternero está generando un doble efecto dentro del negocio ganadero. Por un lado, los criadores encuentran mayores incentivos para producir más terneros y aprovechar un mercado que continúa pagando valores históricamente elevados. Por el otro, muchos invernadores comienzan a analizar la posibilidad de retener parte de sus hembras y transformarlas en futuras madres para generar reposición propia.
“El precio del ternero genera dos efectos. El criador busca producir más cantidad y muchos invernadores empiezan a pensar en destinar parte de sus hembras a la cría para producir un ternero a costo de producción y depender menos de la compra de reposición”, explicó.
Esa tendencia, según proyecta, podría profundizarse durante el segundo semestre y traducirse en una mayor valorización de las categorías con aptitud reproductiva.
“Todo lo que sea hembra con perfil de madre va a tener un precio diferenciado y se va a acercar mucho al precio del macho”, aseguró.
En cuanto al mercado general, Appleyard considera que los valores de la reposición deberían mantenerse firmes durante los próximos meses. La menor oferta estacional de terneros, la retención de hembras y la recuperación observada en el ganado gordo aparecen como factores que respaldan esa expectativa.
“Creo que los precios se van a sostener durante el invierno y después dependerá mucho de cómo se comporte el clima y de la llegada de las lluvias”, señaló.
Respecto al ganado terminado, también mantiene una visión positiva. El operador entiende que la demanda internacional de carne seguirá actuando como principal sostén de los valores y no observa elementos que permitan anticipar una corrección importante en el corto plazo.
“Hay mucha demanda internacional de carne y eso va a ayudar a que el precio del gordo siga firme. Veo un mercado sostenido y con tendencia a la suba para el segundo semestre”, concluyó.

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