Las intensas nevadas registradas en la cordillera de los Andes mantienen cerrados los principales pasos terrestres de ingreso a Chile, una situación que genera preocupación entre los exportadores paraguayos de carne por sus posibles efectos logísticos y comerciales; que se suma a la presión de precios de Brasil.
El Sistema Integrado Cristo Redentor-Los Libertadores, principal corredor entre Argentina y Chile, permanece cerrado desde el 15 de julio debido a un evento meteorológico de gran magnitud. Ante esta situación, los camiones paraguayos comenzaron a ser redireccionados hacia el Paso de Jama, pero esta alternativa también fue cerrada por la acumulación de nieve y las malas condiciones de circulación del lado chileno.
El delegado presidencial provincial de Los Andes, Ricardo Figueroa Ayala, señaló que las medidas preventivas fueron adoptadas para resguardar a las personas y mantener únicamente equipos de emergencia en el complejo fronterizo. “Desde el 15 de julio nuestro paso fronterizo se encuentra cerrado. Las condiciones climáticas y el evento meteorológico de gran magnitud dan cuenta de que las decisiones que se tomaron fueron las correctas”, afirmó.
Figueroa explicó que el corredor es monitoreado por equipos de Vialidad y por la Escuela de Alta Montaña del Ejército de Chile. También advirtió que la acumulación superaría los cinco metros. “Vamos a llegar por sobre los cinco metros de nieve y eso es una condición histórica que hace mucho tiempo no se daba en nuestro paso fronterizo”, expresó.
Las autoridades iniciaron evaluaciones técnicas para definir un plan de reapertura, aunque todavía no existe una fecha confirmada. La habilitación dependerá de la evolución del clima, los trabajos de despeje y las condiciones de seguridad para la circulación.
El cierre simultáneo de Los Libertadores y Jama limita las alternativas para las cargas paraguayas que ingresan a Chile por vía terrestre, obligando a detener camiones, reprogramar entregas y asumir mayores costos.
La situación genera inquietud porque episodios similares registrados en otros años ya provocaron demoras, acumulación de camiones y dificultades para mantener la regularidad del abastecimiento al mercado chileno.
A este escenario logístico se suma la presión comercial de Brasil. De acuerdo con fuentes del sector exportador a Valor Agro, los negocios a futuro están marcando referencias más bajas para la carne paraguaya, con ajustes estimados entre US$ 200 y US$ 300 por tonelada.
La mayor competencia brasileña, con un diferencial de precio del ganado en aproximadamente US$ 1 por kilo a la carne, preocupa a los exportadores porque puede presionar los valores de cierre para Paraguay, en un momento en que también existen dificultades para cumplir con normalidad los cronogramas de entrega por el cierre de los pasos fronterizos.
Chile representa un mercado estratégico para la carne bovina paraguaya. Por ese motivo, la industria sigue con atención tanto la evolución de los cruces cordilleranos como el comportamiento de los precios regionales, ante el riesgo de que ambos factores terminen afectando las condiciones comerciales de las próximas operaciones.

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