El mercado inmobiliario rural comenzó a mostrar señales de recuperación durante el primer semestre del año, impulsado por un mayor interés de inversores nacionales y extranjeros, un escenario productivo favorable y un acercamiento entre las expectativas de compradores y vendedores.

Desde Conte Bienes Raíces Paraguay consideran que la demanda ganó fuerza, especialmente en el Chaco, y proyectan que la mayor parte de las operaciones se concretará durante la segunda mitad del año.

Bruno Llano, integrante de la firma, señaló a Valor Agro que el mercado dejó atrás un período caracterizado por una amplia oferta y escasa demanda para ingresar en una etapa de mayor movimiento. “Este primer semestre se puso sumamente interesante en comparación a años anteriores, donde teníamos mucha oferta y poca demanda. Hoy vemos un aumento importante de la demanda de tierras ganaderas con potencial de transformación agrícola”, afirmó.

Explicó que el mayor interés se concentra en establecimientos ubicados en zonas con precipitaciones superiores a los 750 milímetros anuales y también en campos con disponibilidad de agua subterránea, características que hoy son especialmente valoradas por los compradores.

Llano indicó que el mercado muestra dos perfiles bien definidos de compradores. Por un lado, productores que ya cuentan con establecimientos agropecuarios y buscan expandir superficie o relocalizarse hacia zonas con mejores condiciones productivas. Por otro, empresarios provenientes de otros sectores que observan a la tierra como un activo seguro para resguardar capital.

“Hay clientes que ya están en el rubro y buscan crecer o mudarse hacia zonas más productivas, pero también inversores que ven al agro como una oportunidad de negocio y una forma de preservar valor”, comentó.

Respecto a la demanda internacional, destacó un incremento en las consultas provenientes de Brasil. “Estamos recibiendo muchas consultas y algunas visitas de clientes brasileños, entendiendo la diferencia de contexto que hoy existe entre Brasil y Paraguay”, sostuvo.

A su criterio, además del buen momento que atraviesan la ganadería y la agricultura, el escenario económico internacional también está favoreciendo este tipo de inversiones. “Hoy muchas personas buscan activos reales para resguardar valor. La depreciación del dólar también impulsa ese comportamiento entre los inversores”, agregó.

El contexto productivo impulsa el negocio

El integrante de Conte Bienes Raíces remarcó que el buen desempeño de la producción agropecuaria explica buena parte del renovado interés por la compra de tierras.

Recordó que el mercado ganadero continúa operando con valores cercanos a los US$ 5 por kilo carcasa, mientras que la agricultura cerró una campaña con resultados muy positivos. “Conocemos muchos campos que obtuvieron rendimientos promedio de soja entre 2.700 y 2.800 kilos por hectárea, lo que deja ganancias sumamente interesantes”, destacó.

Aunque aclaró que los valores dependen de factores como la ubicación, la calidad de los suelos, el nivel de desarrollo y los accesos, Llano brindó algunas referencias del mercado chaqueño.

Los campos vírgenes se ubican actualmente entre US$ 450 y US$ 600 por hectárea, mientras que los establecimientos ganaderos desarrollados cotizan entre US$ 900 y US$ 1.400 por hectárea total.

No obstante, explicó que en Conte Bienes Raíces prefieren analizar el valor sobre hectárea productiva, ya que el porcentaje de desarrollo varía significativamente entre establecimientos. “Un campo con 50% de desarrollo no es comparable con otro que tiene 60%. Por eso trabajamos sobre el valor de la hectárea productiva”, explicó.

Bajo ese criterio, los campos de pasturas se ubican entre US$ 1.800 y US$ 2.400 por hectárea productiva, mientras que los agrícolas alcanzan valores de entre US$ 3.200 y US$ 3.500 por hectárea productiva, dependiendo principalmente de la estabilización del suelo, la infraestructura y la ubicación.

Según indicó, los inmuebles de mayor valor continúan siendo aquellos próximos a cooperativas, centros urbanos y caminos consolidados.

Un segundo semestre con mejores perspectivas

De cara a la segunda mitad del año, Conte Bienes Raíces prevé un mayor volumen de operaciones, impulsado por las negociaciones iniciadas durante los primeros meses y por la firmeza que mantienen los negocios agrícola y ganadero.

“Creemos que el segundo semestre será mejor que el primero. Hubo mucho interés, muchas recorridas y varias operaciones que todavía están en proceso de cierre. Pensamos que gran parte de esos negocios se concretará en los próximos meses”, afirmó.

Finalmente, Llano sostuvo que uno de los principales objetivos de la firma continúa siendo atraer nuevos inversores internacionales y avanzar en la profesionalización del mercado inmobiliario rural paraguayo.

“El desafío es seguir formalizando el mercado, generar mayor transparencia y brindar más seguridad tanto a compradores como a vendedores. Hoy ya no alcanza con ofrecer un campo; hay que conocer en profundidad su potencial productivo, su documentación y toda la información necesaria para que el inversor tome una decisión con confianza”, concluyó.