El precio del ganado gordo en Paraguay se mantiene firme y en niveles históricamente atractivos para el productor, aunque la presión de Brasil sobre los principales mercados de exportación y la visión de un septiembre de menos alternativas comerciales, por la salida de las cuadrillas kosher, comienza a limitar la posibilidad de nuevas subas.
Roberto Chucarro, gerente general de La Tropa Beef, explicó a Valor Agro que actualmente el mercado paraguayo opera con negocios cerrados que están oscilando entre US$ 5,10 y US$ 5,30 por kilo carcasa, un abanico de valores que se conforma en base a los convenios de bonificaciones que tienen las industrias con los productores
“Es un nivel de precio considerado atractivo para los ganaderos cuando miramos el histórico, pero que ya empieza a alcanzar un límite”, señaló.
Según explicó, ese techo no está determinado solamente por la disponibilidad de ganado en Paraguay, sino principalmente por las condiciones comerciales que enfrenta la carne paraguaya en los mercados internacionales.
En ese escenario, Brasil aparece como el principal factor de presión: “El país vecino, mayor exportador mundial de carne bovina, cuenta con precios competitivos para la materia prima y mantiene una fuerte presencia en los principales destinos internacionales, especialmente en estos meses donde no entra a China, debe redireccionar carne y está ingresando con mucha competencia en Chile”.
Entrevistado en Valor Agro, Chucarro fue claro en remarcar que el mayor desafío para Paraguay se encuentra actualmente en Chile, uno de los principales compradores históricos de carne bovina paraguaya. Brasil redireccionó parte de su producción hacia ese destino y otros mercados mientras aguarda la renovación de cuotas y la normalización de sus ventas hacia destinos de gran volumen, como China.
Esta mayor presencia brasileña se produce con precios sensiblemente inferiores a los manejados por Paraguay.
De acuerdo con el ejecutivo de La Tropa Beef, Brasil está ofreciendo carne en algunos mercados a valores ubicados entre US$ 400 y US$ 500 por tonelada por debajo de los precios alcanzados previamente por la industria paraguaya.
Si bien Paraguay todavía cuenta con contratos cerrados a referencias superiores, la presión ya comienza a observarse en las negociaciones de nuevos negocios y ventas futuras. “Para los nuevos contratos ya tenemos la presión de bajar los valores de nuestra carne”, expresó.
La situación plantea un límite concreto para el mercado interno. Aunque Paraguay atraviesa un periodo de escasa oferta de hacienda terminada, una suba demasiado pronunciada del ganado podría reducir la competitividad de la carne paraguaya frente al producto brasileño.
El ejecutivo también mencionó que la faena kosher sostiene parte de la actividad industrial durante determinados periodos, pero advirtió que, una vez finalizados esos trabajos, las plantas podrían ajustar su ritmo de procesamiento de acuerdo con las posibilidades de venta y eso impactaría en los precios.
En este contexto, agregó que las industrias necesitan acompañar estos mayores valores del ganado con mercados internacionales firmes y negocios de exportación que permitan sostener los actuales niveles de compra.
A este escenario, y según Chucarro, se suma la estacionalidad de algunos mercados. La finalización del periodo de compras de Israel podría coincidir con una reducción temporal de la demanda de Chile durante sus festividades anuales, generando una menor presión compradora sobre la carne paraguaya.
“El comportamiento de la oferta y la demanda internacional será determinante para definir el precio del ganado durante las próximas semanas”, apuntó.
Finalmente, Chucarro señaló que aunque la baja disponibilidad de hacienda continúa sosteniendo las referencias internas, el margen para nuevas valorizaciones estará condicionado por la capacidad de las industrias de trasladar esos costos al mercado externo.

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