Mientras los exportadores paraguayos recibían menos guaraníes por cada dólar vendido, quienes habían invertido en bonos del Tesoro en moneda local veían crecer el valor de su inversión medido en dólares. El exministro de Hacienda Manuel Ferreira puso ambas situaciones sobre la mesa este sábado en Enfoque Económico, de ABC Cardinal, al cuestionar la respuesta del Banco Central del Paraguay (BCP) durante la caída de la divisa. “Le puso en jaque a todo el sistema exportador paraguayo”, afirmó.

Ferreira calificó de “inexplicable” la reticencia que, a su juicio, mostró la banca matriz para intervenir mientras bajaba la cotización. Frente al argumento de que los exportadores ya habían ganado suficiente con un dólar más alto, el economista puso el foco en la necesidad de colocar en el exterior lo que el mercado interno no alcanza a consumir. “Paraguay es un país chico, somos pocos, somos pobres, tenemos que exportar. A nosotros nos sobra soja, nos sobra carne, nos sobran otros montones de productos”, expresó.

Para las cadenas de la carne y la soja, el efecto se siente aun cuando el precio internacional y el volumen vendido se mantienen. Al convertir el cobro de una exportación, ingresan menos guaraníes para pagar salarios, fletes y servicios locales. El impacto sobre el margen depende de cuánto gasta cada empresa en moneda nacional y qué parte de sus costos también está pactada en dólares.

Ferreira extendió el análisis a la maquila. Recordó que Paraguay promocionaba en el exterior sus ventajas tributarias para atraer industrias que buscaran producir en el país y vender a mercados como Brasil. Para una empresa que había tomado la decisión de instalarse bajo esas condiciones, la apreciación del guaraní significaba que necesitaba más dólares para pagar la misma nómina salarial. El exministro cuestionó la falta de coordinación entre esa política de atracción de inversiones y la conducción cambiaria.

Ferreira ilustró el beneficio para los inversores con el caso de quien destinó US$ 1 millón a comprar bonos del Tesoro paraguayo en guaraníes emitidos en 2025. Según su cálculo, en un horizonte de un año y medio esa inversión llegó a rendir un 50% medido en dólares.

La moneda en que se mide el resultado es central para entender la comparación. Quien ingresó con dólares los cambió por guaraníes para comprar los títulos. Con la posterior caída de la divisa, esos guaraníes pasaron a valer más dólares. Así, al interés del bono se sumó una ganancia cambiaria. El 50% mencionado por Ferreira corresponde a su estimación del retorno total en dólares durante el período. En el programa no precisó qué título ni qué cotizaciones tomó para hacer el cálculo.

A partir de esa diferencia entre lo que ocurría en el sector productivo y en el mercado de bonos, Ferreira pidió revisar quiénes compraron títulos del Tesoro, tanto en las colocaciones locales como en las realizadas en Estados Unidos, y contrastar esos registros con los de quienes conservaron o vendieron sus posiciones. El exministro planteó como sospecha personal la posibilidad de que algún inversor hubiera operado con información privilegiada. Durante la emisión no aportó pruebas de que eso hubiera ocurrido.

Sobre el repunte de las últimas jornadas, Ferreira señaló que el BCP intervino el viernes y atribuyó la suba del dólar a la incertidumbre que generó la crisis política y financiera. “Subió por miedo”, resumió. En el intercambio también precisó que, según la referencia mayorista del BCP que citó al aire, el dólar cerró en G. 6.250. Otro participante mencionó un cierre de G. 6.600 en la casa de cambios que consulta habitualmente. Las dos cifras correspondían a mercados distintos.

Para quienes exportan y afrontan gastos en guaraníes, la recuperación del dólar representa un alivio después de la caída. La pregunta que dejó Ferreira apunta al período anterior al repunte. ¿Qué criterio siguió el Banco Central para decidir cuándo intervenir, mientras la apreciación del guaraní estrechaba los márgenes de la exportación y elevaba el rendimiento en dólares de los títulos del Tesoro?