El negocio ganadero continúa ofreciendo márgenes positivos para el productor paraguayo, aunque con un escenario muy diferente al del año pasado, cuando la suba permanente del ganado gordo impulsaba procesos de expansión más agresivos dentro de los establecimientos.

“El negocio sigue siendo rentable. No como el año pasado, pero sí rentable igual”, afirmó Roberto Chucarro Neto, gerente Comercial de Unión Nutrición Animal.

Chucarro explicó a Valor Agro que actualmente el productor debe convivir con varias variables que condicionan la toma de decisiones: el valor de la reposición, el comportamiento del tipo de cambio y un precio del ganado gordo que, según proyecta, no tendría grandes correcciones alcistas hacia adelante.

“No creo que en dólares el ganado se dispare mucho más allá de donde está hoy”, sostuvo.

El ejecutivo indicó que, más allá de la firmeza internacional de la carne vacuna y de la menor disponibilidad de hacienda en la región, existe un límite marcado por el consumidor final.

“El mercado mundial está demandando carne, pero también hay un límite, que es el consumidor. Hay necesidad de carne, pero la punta consumidora tiene un límite de cuánto puede pagar”, explicó.

En ese contexto, consideró que una eventual mejora en la rentabilidad del productor podría venir más por una corrección cambiaria que por una suba fuerte del ganado gordo. “Creo que va más por el cambio. No veo al ganado en dólares disparándose mucho más”, señaló.

Pese a ello, remarcó que la ecuación productiva sigue siendo favorable cuando se analizan los costos de producción frente al valor de venta de la carne.

“Cuando vemos cuánto gastamos para producir un kilo de carne y el precio que estamos vendiendo, la matemática es totalmente positiva”, destacó.

Sin embargo, reconoció que el momento más complejo aparece cuando el productor debe volver al mercado para reponer hacienda. “El negocio tranca cuando se sale a reponer. Ahí el productor transforma en guaraníes y empieza a dudar un poco sobre qué hacer después”, comentó.

Frente a este escenario, muchos establecimientos comenzaron a adoptar estrategias más conservadoras que las vistas durante el 2025. Según explicó Chucarro, varios productores dejaron de expandirse agresivamente, redujeron alquileres de campos y concentraron la hacienda en sus propios establecimientos.

“El año pasado muchos salieron a crecer, alquilar campos y cargar fuerte. Hoy aflojaron, volvieron a andar por sus propios campos y concentraron esa hacienda”, afirmó.

También indicó que aumentó significativamente la recría a pasto, buscando reducir costos y capturar kilos más baratos antes del confinamiento. “Lo que estamos haciendo con algunos clientes es intentar ganar algunos kilos a pasto y después meter en confinamiento para capturar esa diferencia”, señaló.

De acuerdo con su análisis, el enfriamiento parcial de la demanda por machos de reposición también responde a esa mayor cautela de los invernadores. “El macho aflojó un poco porque muchos grandes invernistas están concentrando menos volumen dentro de su propio campo y no están saliendo a aumentar el negocio”, explicó.

Aún así, Chucarro Neto sostuvo que el negocio continúa generando flujo y movimiento dentro de las empresas ganaderas, incluso en un escenario más estabilizado. “Quizás hoy no es un momento de crecimiento agresivo, pero sí sigue siendo un negocio rentable para mantener girando la cadena y sostener el equilibrio dentro de los establecimientos”, concluyó.