Los sólidos valores de la carne paraguaya en el mercado internacional, junto con márgenes industriales que se mantienen en niveles históricamente favorables, generan condiciones para que el precio del ganado continúe firme durante el segundo semestre del año e incluso tenga espacio para nuevas mejoras.

El concepto se desprende del análisis de Federico Maisonnave, integrante de la Comisión Directiva de la Appec, al interpretar los resultados del Novillo Tipo Paraguay 2.0, indicador elaborado por el gremio junto a Soluciones Agropecuarias para monitorear la distribución de valor dentro de la cadena cárnica.

En mayo, el Novillo Tipo alcanzó los US$ 1.640 por cabeza, un incremento de US$ 87 respecto a abril, equivalente a una mejora mensual del 5,6%. El aumento estuvo impulsado principalmente por la valorización de la carne paraguaya en los mercados internacionales, que llevó el valor promedio de exportación a niveles récord.

“El mercado de exportación está pagando precios récord y Paraguay no es la excepción. Hoy estamos en el eje de los US$ 7.100 por tonelada exportada, que es un récord para el país”, afirmó Maisonnave.

El dirigente explicó que el indicador permite modelar el comportamiento económico de la cadena cárnica a partir de un novillo tipo de 480 kilos vivos, con un rendimiento de carcasa del 54%, incorporando el valor de la carne, menudencias, subproductos y mercado interno.

“El Novillo Tipo nos permite visualizar cómo evolucionan los diferentes eslabones de la cadena y qué está pasando con la capacidad de pago de la industria”, señaló.

De acuerdo con los datos de mayo, el costo del ganado para la industria se ubicó en US$ 1.208 por cabeza, mientras que el margen bruto industrial alcanzó los US$ 433 por animal, equivalente a un 26,4%.

Según Maisonnave, el aspecto más relevante es que el incremento del valor de exportación permitió mejorar simultáneamente el precio pagado al productor y mantener niveles atractivos de rentabilidad para las plantas frigoríficas.

“Lo que vemos es que cuando mejora el valor de exportación, parte de ese aumento se traslada al precio de la hacienda. En mayo aumentó el costo del ganado para la industria, pero también aumentó el valor que obtiene por la venta de la carne”, explicó.

Desde la visión de Appec, los actuales márgenes permiten a la industria competir con mayor intensidad por la materia prima.

“Pensamos que existe margen razonable y de sobra para salir a buscar hacienda y pagarla. Cuando vemos márgenes cercanos al 30%, entendemos que hay espacio para una mejor transferencia de valor hacia el productor”, sostuvo.

Además, el dirigente recordó que el margen bruto industrial promedio en Paraguay se ha mantenido entre 23% y 28% durante los últimos años, niveles que superan las referencias observadas en Uruguay.

Respecto a las perspectivas para la segunda mitad del año, Maisonnave señaló que el consenso dentro de la cadena es que la demanda internacional continuará firme y que no existen señales de una corrección significativa en los valores de la carne. “Hoy no vemos nada en el horizonte que haga pensar en una baja de los precios internacionales. Al contrario, todo indica que seguirán muy tonificados”, comentó.

Incluso mencionó análisis internacionales que proyectan que el pico del ciclo alcista podría alcanzarse recién entre 2027 y 2028.

A este escenario se suma una menor participación de hembras en la faena, una señal que podría reflejar un proceso de retención dentro del rodeo y que limitaría la oferta de ganado terminado en los próximos meses.

Paralelamente, la aparición de nuevos actores industriales y una mayor competencia por la hacienda también contribuirían a sostener el mercado. “Van apareciendo otros jugadores y eso genera más competencia. Todo hace pensar que los precios que tenemos hoy son más bien un piso”, afirmó.

En ese sentido, consideró que las referencias actuales para machos y vaquillas, en el entorno de los US$ 5 por kilo carcasa, deberían mantenerse durante el resto del año. “Los US$ 5, US$ 5,10 o US$ 5,15 son hoy la base del mercado. Con los precios internacionales actuales y los márgenes que tiene la industria, incluso podría entrar un poco más de valor para la hacienda”, remarcó.

Consultado sobre la posibilidad de que una reducción en la actividad industrial afecte los precios del ganado, Maisonnave consideró que hoy no existen fundamentos de mercado que justifiquen un ajuste significativo.

“Las circunstancias están dadas para que eso no ocurra. Los mercados están firmes, la industria tiene margen y no vemos factores extraordinarios que justifiquen una caída importante de los precios”, indicó.

Agregó que, en caso de producirse cambios relevantes en la dinámica de faena o en las referencias del mercado, estos deberían responder a factores claramente identificables y transparentes para todos los actores de la cadena.