La ganadería paraguaya atraviesa un escenario que vuelve a poner a la producción de terneros en el centro de las decisiones. Con un mercado firme, mayor interés por recomponer el rodeo y mejores relaciones entre el valor del ternero y las tecnologías disponibles, Miguel Reinau, productor y expresidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay, sostuvo que gran parte del desafío de mejorar los índices reproductivos está hoy en manos del propio ganadero.

Durante una entrevista en la transmisión de Copa TV desde la Expo Nacional Brangus de Primavera, Reinau señaló que el primer factor necesario será el acompañamiento climático, principalmente con lluvias que permitan recomponer los campos de cara a los servicios de primavera.

Sin embargo, remarcó que posteriormente será responsabilidad del productor aprovechar todas las herramientas disponibles para elevar la eficiencia de los vientres. “Responsabilizo, en el buen sentido, al señor ganadero”, afirmó, haciendo referencia a la necesidad de trabajar sobre sanidad, nutrición, genética, manejo, disponibilidad de agua y mejoramiento de los campos.

Para Reinau, Paraguay ha avanzado fuertemente en calidad ganadera durante los últimos 15 años, pero el actual escenario obliga a profundizar ese proceso. “Hay que seguir invirtiendo en genética, mejorar las pasturas, la calidad del agua y limpiar los campos para que toda esa inversión pueda manifestarse en los animales”, explicó.

Además, el productor consideró que el contexto comercial genera condiciones favorables para buscar mejores resultados reproductivos. Los buenos valores del ganado y del ternero, sumados a herramientas tecnológicas que hoy representan una menor proporción del valor final de la producción, abren una oportunidad para elevar los porcentajes de marcación y producir más kilos por vientre.

Reinau sostuvo que el objetivo inmediato debería ser estabilizar primero el stock ganadero nacional y posteriormente comenzar una etapa de crecimiento. “Necesitamos por lo menos tres años buenos. Primero tenemos que estabilizar el stock y, una vez que lo logremos, tratar de agrandar el hato”, expresó.

En ese sentido, también planteó como una alternativa a futuro la posibilidad de incorporar vientres desde países vecinos, siempre que las condiciones sanitarias y comerciales lo permitan. Explicó que la mayor velocidad de extracción que generan los sistemas intensivos de terminación obliga a trabajar paralelamente sobre una mayor producción y disponibilidad de animales para sostener el crecimiento del rodeo.

Zafra de reproductores deja señales positivas

Al analizar la actual zafra de reproductores, Reinau destacó tanto los valores alcanzados como el importante volumen de toros comercializados durante el año, particularmente dentro de la raza Brangus. Según indicó, el mercado está diferenciando claramente los animales de acuerdo con su calidad, con mejores valores para aquellos reproductores que ofrecen mayores garantías productivas. “Estoy muy conforme con el promedio y, sobre todo, con la cantidad impresionante de reproductores Brangus que se vendieron este año”, afirmó. A su criterio, el volumen comercializado podría mostrar un crecimiento significativo frente a la temporada anterior.

De cara a 2027, Reinau proyectó que podría existir una menor disponibilidad de algunas categorías, particularmente de toretones, como consecuencia de la caída previa del stock y de una mayor velocidad de terminación y faena. Ese escenario, sumado a una reposición que podría mantenerse firme, permitiría sostener buenos valores para reproductores, terneros y hembras de reposición.

“Creo que habrá menos oferta y mejores precios”, señaló, al tiempo de insistir en que el productor debe aprovechar el escenario para invertir en genética, sanidad, manejo y alimentación. Para Reinau, producir más terneros y mejorar la eficiencia será determinante para que Paraguay pueda primero estabilizar y luego volver a expandir su rodeo ganadero.