Para Bruno Wasmosy, vicepresidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Nelore, la incorporación de la raza al esquema productivo de la Cooperativa Chortitzer representa mucho más que una inversión genética. Es, sobre todo, la confirmación de un proceso de crecimiento que la asociación viene construyendo desde hace varios años en el Chaco Central.

“Esto marca un antes y un después de la raza en el Chaco y, sobre todo, en la zona de las colonias”, afirmó Wasmosy en Valor Agregado, al analizar el significado que tiene la decisión de Chortitzer de sumar Nelore a Tamyca Laguna Capitán.

La Cooperativa concretó una inversión cercana a los G. 1.000 millones para incorporar la genética Nelore a su centro genético. La apuesta incluyó la compra de vaquillas preñadas de distintas edades en Paraguay y la adquisición de embriones de genética brasileña, con el objetivo de comenzar a desarrollar una base propia de la raza y avanzar, en una siguiente etapa, hacia la producción de reproductores, hembras y material genético.

Desde la perspectiva de Wasmosy, el valor principal está en que la raza logró ingresar a una región donde históricamente tenía una presencia mucho menor y donde todavía existían dudas y preconceptos respecto a su utilización.

Wasmosy explicó que el crecimiento no se produjo de manera espontánea. Detrás hubo una estrategia de largo plazo de los criadores, que comenzaron a llevar animales a exposiciones, ferias multirraza y remates del Chaco Central aun cuando el resultado comercial inmediato no siempre justificaba el esfuerzo.

“Se marcó un plan y un objetivo, que era hacer conocer el Nelore a los colonos. Sin importar si vendías bien, mal o más o menos, la idea era que ellos prueben la raza”, recordó.

Esa decisión implicó asumir costos de transporte, movilizar genética hasta una región distante y sostener la presencia durante varios años. Sin embargo, para Wasmosy, era necesario que el productor pudiera evaluar al Nelore dentro de las propias condiciones productivas del Chaco.

Y fue justamente en los momentos más difíciles cuando, según señaló, la raza terminó ganando terreno.

Los años de sequía que afectaron con fuerza al Chaco expusieron a los rodeos a condiciones productivas exigentes y permitieron observar diferencias en adaptación y respuesta. “Ahí es donde la raza demostró todo su potencial. En los campos donde estaba el Nelore, respondía ante situaciones muy críticas”, sostuvo.

Para Wasmosy, ese desempeño fue determinante para derribar conceptos instalados y generar mayor confianza entre los productores de la región.

El dirigente también remarcó que el objetivo nunca fue presentar al Nelore como una raza que debía desplazar a las demás. La lectura fue diferente: incorporarla como una nueva herramienta genética dentro de sistemas ganaderos que ya trabajan con distintas alternativas. “Esto no quiere decir que ellos van a dejar de hacer las otras razas. Simplemente sumaron una más a su equipo de trabajo”, explicó.

A partir de allí, el crecimiento comenzó a hacerse visible tanto en la cantidad de animales presentados en exposiciones como en el movimiento comercial.

Wasmosy mencionó especialmente la evolución registrada en Expo Pioneros, donde la raza pasó de tener una presencia limitada a desarrollar su propia feria, con una respuesta que, a su entender, terminó confirmando que existía un espacio concreto para seguir creciendo. “Nosotros apostamos a ellos, ellos nos recibieron, fuimos despacito y hoy crecimos juntos”, resumió.

Chortitzer como multiplicador de genética

Para el Vicepresidente de la Asociación, el paso que ahora da Chortitzer tiene un significado adicional porque no se trata solamente de incorporar animales a un rodeo comercial.

La proyección es que Tamyca Laguna Capitán avance como productor y multiplicador de genética Nelore, desarrollando en el futuro su propia oferta de embriones, hembras y toros. “Ellos van a entrar a ser productores y están empezando de la mejor manera. De aquí a poco van a vender embriones, van a vender vaquillas y van a vender toros”, señaló.

Lejos de observar esa posibilidad como una amenaza para los criadores actuales, Wasmosy considera que la aparición de un nuevo actor de peso puede elevar la competencia y empujar a toda la raza hacia un mayor nivel de selección.

“Eso está bueno porque nos va a obligar a nosotros a seguir mejorando y a no bajar los brazos”, afirmó.

En su visión, el acuerdo con Chortitzer representa entonces una consecuencia de varios años de trabajo, pero también el comienzo de una nueva etapa.

La presencia de una cooperativa con fuerte inserción en el Chaco Central puede contribuir a ampliar la disponibilidad de genética, acercar la raza a más productores y darle una escala diferente al proceso de expansión.

Después de años de mostrar animales, participar de ferias y apostar por generar confianza, Wasmosy considera que el Nelore comenzó a superar una de sus principales barreras en la región: dejar de ser observado desde afuera para empezar a ser probado, utilizado y producido dentro del propio Chaco Central.