Brasil llega a septiembre con condiciones para disputar una porción importante de la nueva ventana de 300.000 toneladas de carne vacuna habilitada por Estados Unidos, especialmente en un momento de fuerte retracción de las compras chinas. Sin embargo, desde la industria brasileña advierten que el mercado norteamericano todavía presenta precios poco atractivos y que no existe una necesidad inmediata de colocar mayores volúmenes.

De acuerdo con información publicada por Folha de S.Paulo, Brasil exportó unas 225.000 toneladas de carne vacuna durante agosto, cerca de 29% menos que el récord de junio. La caída estuvo explicada principalmente por China, que pasó de comprar unas 158.000 toneladas en junio a apenas 16.100 toneladas en agosto.

Ese escenario aumenta, según se explicó, el incentivo brasileño para buscar destinos alternativos. Estados Unidos aparece entre los principales candidatos después de habilitar desde el 1 de septiembre el primero de tres tramos de 100.000 toneladas de recortes magros, administrados bajo un sistema first come, first served y sin una distribución predeterminada por país.

No obstante, fuentes de la industria citadas por Faxcarne señalaron que el mercado estadounidense continúa sin grandes cambios y que los valores actualmente ofrecidos no generan demasiado atractivo para acelerar negocios. Además, desde Brasil explicaron que la industria tampoco tiene urgencia por colocar producto, debido a que la faena permanece lenta y China comienza a mostrar algunas señales de reactivación.

Este elemento introduce una diferencia importante respecto a las expectativas iniciales. Brasil mantiene una capacidad exportadora muy superior a la del resto de los proveedores regionales y aparece como uno de los candidatos naturales a captar buena parte del contingente, pero por ahora no estaría obligado a ingresar agresivamente mientras los precios en Estados Unidos no mejoren.

Para Paraguay, la oportunidad también existe, aunque aparecen restricciones diferentes. En un momento de escasa oferta de ganado, un exportador paraguayo consultado por Faxcarne señaló que compradores estadounidenses están solicitando ofertas para aprovechar la nueva ventana arancelaria, pero que los tiempos y costos logísticos representan una limitante importante para llegar dentro del período habilitado.

Según explicó la fuente, para ingresar rápidamente dentro de la ventana Paraguay debe recurrir a alternativas logísticas más costosas que el transporte marítimo tradicional.

Por otro lado, otra fuente de la industria dijo a Valor Agro que los negocios con Estados Unidos se mantienen en los precios de los últimos meses, pero el valor del ganado reduce las opciones de negociación, considerando que no se cuenta, temporalmente, con el mercado de Israel que absorbe el delantero y precios atractivos.

Así, la nueva cuota mantiene un fuerte potencial para Brasil y Paraguay, pero la competencia por las primeras 100.000 toneladas todavía dependerá más de los precios, la logística y la velocidad de los negocios que de la capacidad exportadora por sí sola.