El presidente de la República, Santiago Peña, aprovechó el lanzamiento oficial de la campaña de soja 2026/27 para reafirmar el respaldo del Gobierno al sector productivo y plantear una agenda centrada en crecimiento, seguridad jurídica, infraestructura, financiamiento y apertura de nuevos mercados para la producción paraguaya.
Durante su discurso, Peña señaló que cada nueva campaña agrícola representa una renovación de expectativas para el campo y destacó que la producción funciona dentro de una extensa cadena en la que participan productores, proveedores de insumos y maquinaria, instituciones financieras, transportistas, puertos y comercializadores. “Nadie dentro del sector productivo puede decir que puede hacer todo solo”, expresó.
En ese sentido, sostuvo que el buen funcionamiento de toda la cadena depende de que cada eslabón comprenda que sus decisiones afectan al conjunto. Puso como ejemplo el papel del sistema financiero durante años de sequía o malas cosechas y señaló que una posición demasiado rígida frente a un productor con dificultades puede terminar afectando la recuperación de la actividad productiva.
Peña también hizo énfasis en la necesidad de preservar condiciones para la inversión y ratificó el compromiso del Gobierno con la propiedad privada. Señaló que ningún productor puede concentrarse plenamente en variables como precios internacionales, fertilizantes, insumos o tecnología si al mismo tiempo enfrenta incertidumbre respecto a la seguridad de su establecimiento.
Otro de los puntos abordados fue la política tributaria. El mandatario sostuvo que Paraguay todavía mantiene importantes demandas sociales en áreas como salud, educación y seguridad, pero advirtió que las respuestas a esas necesidades no deben poner en riesgo a los sectores que generan producción, empleo y recursos para la economía.
En materia productiva, Peña afirmó que el potencial de crecimiento de Paraguay sigue siendo muy amplio. Consideró que tanto la agricultura como la ganadería tienen espacio para expandirse por encima de los niveles actuales y aseguró que el desarrollo observado durante los últimos años representa apenas una parte de las posibilidades que todavía tiene el país.
La infraestructura apareció como otro componente central de esa estrategia. El Presidente mencionó los avances registrados sobre la Ruta 2 y los proyectos vinculados a las rutas 1 y 6, además de la necesidad de mejorar las conexiones hacia distritos y zonas productivas. También destacó el papel que tendrá el Corredor Bioceánico para acercar la producción paraguaya a los puertos del Pacífico y mejorar el acceso a Asia.
Peña vinculó directamente esa mejora logística con la estrategia comercial externa. Señaló que Paraguay debe avanzar con mayor fuerza en la apertura de mercados para sus productos agrícolas y planteó que el país debe replicar en el negocio de los granos parte del camino que viene recorriendo con la carne.
Según el mandatario, el objetivo debe ser que la producción paraguaya llegue a mercados capaces de reconocer mejor su calidad y pagar mayores valores. En ese sentido, afirmó que el desafío no pasa únicamente por producir más, sino también por mejorar la capacidad del país para comercializar directamente su producción y capturar una mayor proporción del valor generado.
En el inicio de una nueva campaña sojera, Peña dejó así una visión que combina crecimiento productivo con condiciones de competitividad. Seguridad jurídica, infraestructura, acceso al crédito, articulación de la cadena y nuevos mercados aparecen, según su planteamiento, como factores determinantes para sostener la expansión del agro paraguayo durante los próximos años.

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