Brasil podría cerrar 2026 con un fuerte crecimiento de sus exportaciones de carne vacuna hacia Estados Unidos y superar las 400.000 toneladas, en un contexto marcado por la apertura de una nueva ventana extraordinaria de 300.000 toneladas y por la necesidad brasileña de diversificar destinos.

Según un informe de S&P Global Commodity Insights, Brasil exportó 240.975 toneladas de carne vacuna a Estados Unidos entre enero y agosto, lo que representó un crecimiento interanual de 37,2%. El dato es relevante porque el país ya venía colocando volúmenes importantes incluso después de haber agotado rápidamente su cuota ordinaria y continuar operando bajo condiciones arancelarias menos favorables.

La proyección de CERA apunta a que Brasil podría terminar el año con unas 401.301 toneladas exportadas a EEUU, frente a las 271.710 toneladas registradas en 2025. Para alcanzar ese nivel, tendría que colocar aproximadamente 160.000 toneladas adicionales entre septiembre y diciembre.

Ese escenario coincide con la entrada en vigencia de la nueva ventana estadounidense de 300.000 toneladas para la categoría “Other Countries or Areas”, donde Brasil compite directamente con Paraguay y otros proveedores sin una cuota país específica.

Además, el informe de S&P agrega una señal comercial concreta: operadores señalaron que las ofertas brasileñas hacia Estados Unidos comenzaron a ajustarse a la baja desde comienzos de septiembre, en un intento por ganar competitividad y aumentar el volumen embarcado durante la vigencia del nuevo contingente.

Esto muestra que, aunque la industria brasileña no tendría urgencia por vender a cualquier precio, sí existe una estrategia clara para aprovechar el espacio abierto por Estados Unidos y consolidar ese mercado como uno de los destinos de mayor crecimiento para su carne.

Para Paraguay, el movimiento brasileño representa una competencia directa. La nueva cuota no tiene una distribución predeterminada por país y funciona bajo un esquema de utilización por orden de ingreso, por lo que la capacidad logística y comercial de Brasil puede reducir el espacio disponible para otros proveedores.

Paraguay mantiene como referencia la posibilidad de captar hasta 30.000 toneladas de las 300.000 habilitadas, pero el verdadero nivel de participación dependerá de la velocidad de los negocios y de cuánto volumen termine absorbiendo Brasil durante los próximos meses.

Por ahora, todavía no existe un dato oficial que permita determinar cuánto del primer bloque de 100.000 toneladas de septiembre ya fue efectivamente utilizado ni cómo se distribuyó entre Brasil, Paraguay y los demás países habilitados. Ese será el próximo dato clave para medir cuánto terreno está ganando cada proveedor.