La proximidad de una nueva temporada de servicios encuentra al sur de Paraguay con expectativas importantes por la necesidad de aumentar la producción de terneros, pero también con atención puesta sobre el comportamiento climático. Guillermo Sisul, productor de Pilar y presidente de Brangus Paraguay, señaló que los posibles efectos de El Niño obligan a los productores de Misiones y Ñeembucú a prepararse para eventos de lluvias de elevada intensidad.
En conversación con Valor Agregado, Sisul explicó que actualmente la situación presenta algunos elementos favorables para enfrentar un escenario de mayores precipitaciones. Entre ellos mencionó que los esteros todavía no presentan una acumulación importante de agua y que el nivel de los ríos tampoco se encuentra excesivamente elevado.
“Lo bueno es que hoy no tenemos los esteros muy cargados de agua y el río no está demasiado alto”, comentó. A su entender, esto podría permitir un escurrimiento más rápido en caso de precipitaciones intensas, sumado a que las mayores temperaturas del verano favorecen también una evaporación más acelerada.
De todos modos, advirtió que eventos extremos de 200 o 300 milímetros pueden generar dificultades directamente sobre los sistemas de cría. “Siempre los fenómenos extremos afectan. Se puede inundar, se pueden atrasar los servicios y una vaca puede llegar a parir en el agua”, expresó.
Para Sisul, el análisis no debería concentrarse únicamente en lo que pueda suceder durante noviembre o diciembre, sino extenderse hacia el otoño e invierno de 2027. Explicó que el escenario más complejo podría presentarse si las lluvias abundantes del verano generan una importante acumulación de agua que posteriormente coincida con un otoño o invierno nuevamente húmedo.
Ese panorama podría tener consecuencias no solamente durante los servicios, sino también posteriormente, en etapas sensibles como los destetes. Por eso consideró fundamental que los establecimientos dispongan de reservas forrajeras, sectores altos donde trasladar la hacienda y una planificación anticipada frente a posibles excesos hídricos.
La situación adquiere mayor relevancia en un momento en que la ganadería paraguaya atraviesa un proceso de retención de vientres y busca recomponer su stock bovino. El sur tiene una fuerte orientación hacia la cría y, en consecuencia, el desempeño reproductivo de los próximos meses será determinante para incrementar la disponibilidad futura de terneros.
Sisul señaló que los mejores valores de la hacienda y una demanda internacional firme por carne están creando condiciones más favorables para que los productores vuelvan a retener categorías productivas. En ese contexto, sostuvo que la preparación frente al clima será clave para que el esfuerzo de retención pueda traducirse posteriormente en una mayor producción de terneros.

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