La mayor presencia de carne brasileña en mercados internacionales está generando una presión inmediata sobre algunos destinos clave para Paraguay, especialmente Chile, donde el incremento de la oferta provoca una mayor competencia y ajustes en los precios. Sin embargo, esa misma dinámica comienza a abrir nuevas oportunidades comerciales en otros mercados, en un contexto internacional marcado por una oferta global cada vez más ajustada.
Así lo analizó Guilherme Jank, analista de mercado pecuario de Datagro, quien señaló a Valor Agro que el comercio mundial de la carne atraviesa una etapa inédita de reacomodamiento, impulsada por los cambios en las ventanas de exportación de Brasil hacia China y por un mercado que busca permanentemente nuevos equilibrios entre oferta y demanda.
“Hoy es un momento de grandes incertidumbres. Brasil ya no tiene disponible la cuota para China y eso obliga a redistribuir parte de su oferta hacia otros destinos. Naturalmente, eso genera una presión mayor sobre algunos mercados”, explicó.
El especialista indicó que esa situación se refleja especialmente en Chile, donde Brasil incrementa su participación una vez finalizada la cuota china, intensificando la competencia con otros exportadores de la región. “Brasil tiene mucha carne que antes iba a China y ahora necesita colocarla en otros mercados. Chile es uno de ellos y, naturalmente, la competencia se vuelve mucho más fuerte”, afirmó.
No obstante, Jank remarcó que este escenario responde a una coyuntura y no modifica las perspectivas estructurales del comercio internacional de la carne. Según explicó, el mercado mundial funciona actualmente bajo una lógica de “ventanas de arbitraje”, donde la presencia o ausencia de grandes proveedores modifica rápidamente el flujo de los negocios. “Es un mercado que prácticamente el 100% del tiempo está aprovechando las ventanas de arbitraje. Cuando Brasil y Australia tienen limitado su acceso a China, aparecen oportunidades en otros mercados; y cuando vuelven a concentrarse en China, esos espacios se reabren para otros exportadores”, sostuvo.
En ese contexto, consideró que Paraguay se encuentra bien posicionado para capitalizar esas oportunidades. Si bien reconoció que el mercado chileno representa hoy uno de los mayores desafíos por la fuerte competencia brasileña, destacó que existen perspectivas favorables en destinos como la Unión Europea, América del Norte, Israel y otros mercados donde la menor presencia de Brasil puede abrir nuevos espacios comerciales.
“Paraguay tiene una ventaja importante porque depende menos del mercado interno y posee una estructura exportadora muy consolidada. Cuando Brasil deja determinados mercados para concentrarse nuevamente en China, aparecen oportunidades muy interesantes para la carne paraguaya”, aseguró.
El analista también advirtió que las propias ventanas comerciales están modificando la estacionalidad del negocio. A su criterio, Brasil tenderá a completar cada vez más rápido sus cuotas de exportación hacia China, provocando que estos movimientos de presión y posterior reacomodamiento sean cada vez más frecuentes.
“La ausencia o la presencia de Brasil tiene hoy un impacto muy fuerte sobre la formación de los precios internacionales. Pero la realidad de fondo sigue siendo la misma: el mundo enfrenta un déficit estructural de carne y no existe oferta suficiente para abastecer toda la demanda”, concluyó.

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