La campaña agrícola 2025/2026 presenta un panorama alentador para la soja de primera, pero genera preocupación para la segunda zafra, informó Edgar Mayeregger, coordinador de la Gestión de Riesgos del MAG, en Radio Asunción 1250 AM.

El balance de la soja es positivo desde el punto de vista climático y productivo. "Es bastante positiva mirándolo desde el punto de vista de los rendimientos que se están dando. El acompañamiento del clima fue fundamental", afirmó el técnico, destacando el rol de las lluvias y temperaturas durante la siembra y desarrollo del cultivo.

Tras campañas complejas en años anteriores, especialmente en el norte de la Región Oriental, los resultados actuales muestran una recuperación productiva. Departamentos como San Pedro y Canindeyú registran rendimientos interesantes, impactando favorablemente en el promedio país.

"Empezamos a tener rendimientos muy interesantes en zonas donde normalmente el promedio país bajaba", explicó Mayeregger. Atribuyó este desempeño al clima y al mayor manejo tecnológico: mejor información, genética más ajustada y trabajo más preciso sobre suelos.

Pese a episodios de temperaturas bajas que retrasaron la germinación y desarrollo inicial, el resultado general supera las dos o tres campañas anteriores. "Los rendimientos están superando las expectativas en algunas zonas", remarcó.

Para la segunda zafra de soja y maíz, el escenario cambia. Desde inicios de febrero se registra discontinuidad en precipitaciones, con chaparrones aislados y altas temperaturas que reducen la humedad del suelo.

Si bien estas condiciones favorecen el avance de cosecha de soja de primera, generan preocupación para la implantación final de zafriña, especialmente por fechas límite de siembra y riesgo de heladas en etapas reproductivas.

"Las lluvias siguen siendo bastante discontinuas y hay que ver cómo eso impacta, porque la humedad en el suelo empieza a disminuir", advirtió. Los vientos del sur durante tarde y madrugada aceleran la evaporación y transpiración de cultivos.

En suelos más francos, el efecto es más marcado. "La pérdida de humedad es mayor y habría que ir mirando hasta qué fecha es recomendable sembrar en estas condiciones", sostuvo, destacando la importancia del monitoreo climático.

Desde el MAG observan una tendencia creciente hacia el maíz en detrimento de la soja en segunda zafra, especialmente en Alto Paraná, Canindeyú e Itapúa. "Cuando tengamos finalmente la superficie de siembra de entrezafra vamos a tener quizás mayor superficie de maíz que de soja", proyectó Mayeregger.

La decisión estaría vinculada a experiencias recientes donde el maíz ofreció mejores resultados económicos, sumado al escenario actual de precios.

Desde el punto de vista fitosanitario, la campaña presentó mayor presión por alta humedad y temperaturas elevadas, condiciones propicias para enfermedades. Sin embargo, Mayeregger destacó la capacidad de respuesta del productor.

"El productor ha enfrentado esa situación con todo lo que tiene el poder de la tecnología y no fue tanto el impacto", señaló. En soja y maíz no se registraron reportes significativos de daños generalizados.