De cada diez vacas disponibles para producir en la región, en términos generales solamente se logran entre cinco y seis terneros. Para Germán Cantón, especialista argentino y próximo disertante del Congreso del CEA, detrás de esa brecha productiva no existe una única causa: el desafío está en determinar primero en qué momento se produce la pérdida y, desde allí, encontrar el origen del problema.

“Muchas veces tenemos un diagnóstico de preñez exitoso y, cuando termina la parición, nos damos cuenta de que nos están faltando terneros”, explicó Cantón en Valor Agregado en Radio Asunción 1250 AM.

Precisamente, su presentación en el Congreso del CEA estará enfocada en analizar las mermas desde la concepción hasta el destete y separar dos situaciones que requieren abordajes diferentes: por qué una vaca no logra preñarse y por qué, una vez preñada, finalmente no entrega un ternero.

Según explicó, uno de los errores frecuentes es asociar inmediatamente las pérdidas reproductivas con enfermedades infecciosas. “Como veterinarios y asesores técnicos siempre solemos enfocarnos en bacterias o virus que provocan que la vaca no se preñe, aborte o que se mueran los terneros en los primeros días de vida”, señaló. Sin embargo, sostuvo que muchas veces quedan fuera del análisis variables igualmente determinantes.

Entre ellas mencionó las condiciones climáticas, la nutrición, el manejo del rodeo, las deficiencias minerales, el estrés térmico y otras enfermedades que inicialmente no suelen relacionarse con problemas reproductivos. “De manera directa o indirecta pueden terminar siendo causa de esas mermas”, afirmó.

Cantón remarcó que los niveles de procreo que se observan en Paraguay no son exclusivos del país, sino que forman parte de una realidad regional. Al analizar indicadores de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, sostuvo que en muchos casos “de cada diez vacas que hay en la región logramos cinco o seis terneros”, una relación que refleja todavía un importante margen para ganar eficiencia en los rodeos de cría.

Además, advirtió que las causas pueden cambiar considerablemente entre regiones. Recordó que, al analizar información de productores paraguayos, encontraron zonas donde la principal dificultad estaba en lograr que la vaca se preñara y otras donde el problema aparecía posteriormente, con abortos o mortalidad perinatal. “Estamos viendo situaciones diferentes”, comentó.

Dentro de esas diferencias también aparecen factores propios de cada ambiente productivo. Cantón citó como ejemplo el impacto de la garrapata y la tristeza bovina en Paraguay, el norte argentino, Brasil y parte de Uruguay, problemas que no solamente generan pérdidas directas por la enfermedad, sino que también pueden afectar los resultados reproductivos. A ello se suma el estrés por calor, capaz de comprometer la preñez y el desempeño de los vientres.

Otro desafío es la aparición o mayor reconocimiento de enfermedades como la neosporosis. Cantón señaló que se trata de una problemática cuyo control resulta complejo y para la cual actualmente no existe vacuna, lo que obliga a trabajar con estrategias de diagnóstico, manejo y prevención adaptadas a cada establecimiento.

Para el especialista, mejorar los resultados tampoco implica necesariamente realizar grandes inversiones. Una de las herramientas más importantes está en registrar y medir. “Hay que saber cuándo estamos perdiendo”, afirmó. Sin información que permita determinar si la merma ocurre antes de la preñez, durante la gestación, al nacimiento o en los primeros meses del ternero, resulta difícil aplicar una solución eficiente.

Ese será justamente uno de los principales ejes de su presentación en el Congreso del CEA. Cantón adelantó que dividirá el análisis en dos grandes bloques: las causas que impiden alcanzar buenos índices de preñez y aquellas que provocan pérdidas posteriormente. El enfoque incluirá enfermedades infecciosas, pero también nutrición, minerales, ambiente, calor, manejo y patologías frecuentes de la región. “No solamente por aplicar una vacuna vamos a cambiar mucho si no encaramos el problema desde un punto de vista más abarcativo”, concluyó.