El búfalo se consolida como alternativa ganadera en la región, con un crecimiento anual del 10 al 15%, mientras el bovino ha perdido stock en los últimos años. Así lo afirmó Gustavo Crudeli, especialista en reproducción animal y referente en producción bubalina del NEA argentino.

"Es una especie que claramente se está consolidando como la tercera ola de la ganadería", explicó Crudeli, trazando un paralelismo con la incorporación histórica de razas británicas primero y luego del cebú en los sistemas productivos.

Este crecimiento se replica en toda la región. "No solo en Paraguay, también en Bolivia, Brasil o Venezuela, el búfalo viene ganando espacio, con sistemas que incluso integran producción de carne y leche", señaló el especialista.

El búfalo encuentra su nicho en ambientes donde el bovino no puede expresar su potencial genético. "En suelos difíciles, con pasturas de baja calidad, el bovino pierde eficiencia, mientras que el búfalo se adapta y produce", explicó Crudeli.

La principal ventaja radica en su capacidad digestiva. "Tiene un aparato digestivo que aprovecha lo que venga, incluso forrajes de mala calidad. Eso le permite mantener buenos niveles productivos en condiciones donde el bovino no responde", sostuvo.

Esta adaptación se traduce en indicadores superiores: "el búfalo logra mayores porcentajes de preñez, mejores pesos al destete y alcanza cerca de 400 kilos a los dos años a pasto natural, algo muy difícil de lograr con bovinos en esos ambientes".

En términos económicos, los datos del CREA Taragüí muestran que "la rentabilidad sobre el capital fue del 10,6% para el búfalo, contra el 5,5% del bovino. Prácticamente duplica la rentabilidad en condiciones de buen manejo para el bovino".

La producción de carne por hectárea se ubicó en 78 kilos para búfalos contra 74 kilos en bovinos, con sistemas bien manejados. Además, la búfala presenta mayor longevidad reproductiva, pudiendo producir durante muchos más años.

"Hemos encontrado animales de 22 años todavía preñados y en buen estado. Eso implica más crías a lo largo de su vida productiva", destacó Crudeli.

El especialista reconoció que persisten barreras culturales. "Todavía hay mitos sobre la carne, cuando en realidad es más sana, con menos colesterol y más proteína. Es una cuestión cultural que se va rompiendo de a poco".

Con unas 300 a 350 mil cabezas contra más de 50 millones de bovinos, el desarrollo del mercado será gradual. "No se puede pretender abastecer masivamente, pero con el tiempo la oferta va a crecer y el consumo también".

Crudeli planteó una visión complementaria: "No es búfalo contra bovino. En campos buenos pueden convivir perfectamente. La clave es aprovechar lo mejor de cada uno para maximizar la rentabilidad del sistema".