El mercado de granos atraviesa una etapa donde la geopolítica pesa más que los fundamentos productivos tradicionales. Enrique Erize, presidente de la consultora Nóvitas, analizó este cambio estructural durante la Expoactiva Nacional en Uruguay.
"El mercado hoy está marcado por la geopolítica. Es la que fija el ritmo, más allá de los fundamentos", afirmó el analista, destacando un cambio en la formación de precios que obliga a operar con mayor cautela.
Desde la perspectiva clásica de oferta y demanda, el panorama global presenta señales alcistas. En trigo y maíz, los stocks muestran tendencia descendente, con un consumo que supera a la producción mundial. En soja, aunque el balance global es más holgado, Estados Unidos mantiene existencias ajustadas.
Sin embargo, estos factores perdieron protagonismo frente a drivers más volátiles. Los fondos de inversión juegan un rol determinante, amplificando los movimientos del mercado. "Los fondos no miran para qué sirve la soja, operan por expectativas", explicó Erize.
Las tensiones entre Estados Unidos y China pueden provocar correcciones inmediatas en las cotizaciones, incluso sin cambios en los fundamentos productivos. Cualquier avance o retroceso en la relación bilateral puede modificar rápidamente la tendencia.
La magnitud de la producción sudamericana, especialmente de Brasil, limita el potencial alcista. La cosecha récord del vecino país actúa como techo para los precios internacionales. "Entre Estados Unidos y nosotros está Brasil, con una cosecha enorme. Eso condiciona los precios", advirtió.
Ante este panorama, Erize recomendó cautela y profesionalización en las decisiones comerciales. Sugirió utilizar herramientas de cobertura para mitigar riesgos en oportunidades de venta, considerando que la volatilidad continuará dominando el mercado.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.
Dejá tu comentario