El mercado de tierras en el Chaco paraguayo atraviesa un escenario de mayor movimiento e interés tanto de inversores nacionales como extranjeros, luego de un período de cierta desaceleración registrado hasta mediados del 2025, señaló Ricardo Harder, presidente de Tierras del Chaco, durante una entrevista con Valor Agro en el marco de Expo Pioneros 2026.

“El mercado de los campos se mueve mucho. Tuvimos hasta mediados del 2025 un cierto estancamiento, pero de ahí se activó y hoy tenemos mucha gente recorriendo y conociendo las realidades del Chaco. Hay negocios corriendo y sabemos de otros que se están cerrando”, afirmó.

Harder destacó que el interés por invertir en tierras chaqueñas proviene de distintos perfiles de compradores y de diversas regiones del mundo. “Se nota que el Chaco está siendo visto por mucha gente. Vienen nuestros países vecinos, también personas de otros continentes y además inversores paraguayos que quizás tienen negocios industriales o de otro tipo y hoy se vuelcan a invertir en producción en el Chaco”, comentó.

El empresario explicó que el valor de la tierra está condicionado por múltiples variables, entre ellas la ubicación, la logística, el tipo de suelo, el régimen de lluvias y la disponibilidad de agua. “Cada campo se define por su logística, por su ubicación, por el tipo de suelo y otros factores. Todo eso influye directamente en el precio”, indicó.

En cuanto a referencias de mercado, señaló que actualmente un campo de monte puede ubicarse en torno a los US$ 600 por hectárea, mientras que establecimientos con desarrollo ganadero oscilan entre US$ 1.000 y US$ 1.300 por hectárea. En el caso de campos agrícolas o sistemas mixtos agrícola-ganaderos, los valores superan los US$ 1.500 por hectárea.

“Son valores de referencia, porque cada propiedad tiene particularidades, pero hoy esas son franjas que se manejan en el mercado”, explicó.

Harder también remarcó que la disponibilidad de tierras cercanas a las colonias menonitas continúa siendo limitada debido a la estructura de propiedad existente en esas zonas. “En un círculo directo de las colonias las tierras están a nombre de las cooperativas y se venden a los socios. Entonces, dentro de un radio de 50 o 60 kilómetros es complicado conseguir campos”, señaló.

Sin embargo, aseguró que fuera de esas áreas existe una mayor oferta disponible y oportunidades para nuevos desarrollos productivos. En ese sentido, consideró que el avance de inversiones en infraestructura, logística y energía seguirá siendo determinante para consolidar el crecimiento del mercado inmobiliario rural en el Chaco paraguayo.

“Vemos mucho potencial en el Chaco. Hay inversiones importantes y cada vez más interés de gente que quiere producir y apostar por esta región”, concluyó.