El prolongado cierre de los principales pasos fronterizos entre Argentina y Chile comenzó a generar una creciente preocupación en el transporte regional, especialmente por los camiones que trasladan alimentos perecederos y carne refrigerada desde países del Mercosur. El Paso Los Libertadores–Cristo Redentor continúa cerrado este martes 11 de agosto, mientras otras alternativas también enfrentan interrupciones o severas restricciones debido a la acumulación de nieve, hielo y fuertes vientos.

La situación adquiere especial relevancia para el comercio de carne. De acuerdo con información de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales de Chile (Subrei), difundida por Emol, durante 2025 ingresaron por Los Libertadores mercaderías por un valor de US$ 7.050 millones. De ese total, US$ 2.012 millones correspondieron a carnes, convirtiéndose ampliamente en el principal grupo de productos movilizados por ese corredor, por encima de vehículos, aceites, azúcar, arroz y quesos.

El peso del corredor en el abastecimiento chileno explica la preocupación que comienza a observarse en el sector. Recientemente, el presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones de Chile, Juan Araya, señaló que entre las unidades afectadas existen camiones procedentes de Paraguay y Brasil transportando carne, y puso el foco precisamente en el tiempo limitado durante el cual esos productos pueden mantenerse antes de llegar a destino.

La discusión no implica necesariamente que la mercadería haya perdido actualmente sus condiciones sanitarias, siempre que los equipos frigoríficos mantengan correctamente la cadena de frío. Sin embargo, el tiempo comienza a convertirse en una variable crítica: cada jornada de espera consume parte de la ventana disponible para comercialización, mientras los equipos necesitan combustible constante para continuar refrigerando la carga.

Especialistas logísticos consultados por el diario argentino Los Andes advirtieron que, “cuando un camión no puede reponer combustible para sostener el equipo de frío, existe incluso riesgo de perder la mercadería”.

La Confederación de Camioneros Centro Sur de Chile también expresó preocupación por la falta de carne extranjera. En declaraciones recogidas este lunes por BioBioChile, su presidente, Freddy Martínez, aseguró que “los problemas fronterizos ya están afectando el abastecimiento y los precios”, y confirmó que entre los transportistas involucrados hay conductores de Paraguay, Uruguay y Brasil.

El problema se agravó porque las alternativas utilizadas inicialmente para esquivar Los Libertadores tampoco están operando con normalidad. El Sistema Cristo Redentor permanece oficialmente cerrado por inclemencias climáticas y la Ruta Nacional 7 registra corte total en el tramo del túnel internacional.

Para este martes, además, el pronóstico oficial anticipa nevadas fuertes, temperaturas bajo cero y muy mala visibilidad en alta montaña.

Más al sur, el Paso Pehuenche, que conecta Malargüe con Talca y comenzó a ser señalado por el transporte chileno como una posible alternativa estructural, se encuentra cerrado. Vialidad Nacional de Argentina informa un corte total de la Ruta Nacional 145 debido a nevadas y fuerte viento blanco.

La situación también es crítica en Pino Hachado, en Neuquén. El corredor permanece intransitable por acumulación de hielo y nieve, viento blanco y baja adherencia, con corte total de la Ruta Nacional 242 entre la Aduana y el límite con Chile.

Según Infobae, el temporal dejó más de 1.500 camiones acumulados solamente en distintos puntos de Neuquén durante el fin de semana, luego de que parte del transporte buscara alternativas frente al cierre de Mendoza.

En cambio, Cardenal Samoré se mantiene operativo, aunque bajo condiciones restringidas. La información oficial argentina señala tránsito con máxima precaución, presencia de hielo en algunos sectores y portación obligatoria de cadenas. Para los camiones, la circulación fue habilitada desde las 10:00 horas por solicitud de la coordinación chilena.

Hacia el norte, Paso Jama continúa siendo una de las principales vías utilizadas para desviar la carga. Su horario regular comienza a las 09:00 horas y se extiende hasta las 19:15, aunque el pronóstico para las próximas horas también contempla lluvias, nevadas, viento y deterioro de la visibilidad.

La presión sobre este corredor ya es evidente: la autoridad sanitaria de Antofagasta informó a Emol que los trámites asociados a mercaderías de importación pasaron de alrededor de 15 por jornada normal a unas 60 solicitudes diarias, como consecuencia del desvío de transportes hacia Jama.

La acumulación de camiones es otro de los puntos centrales. Este lunes que ya existían más de 3.000 unidades varadas en distintos corredores fronterizos cordilleranos, mientras que en torno al Cristo Redentor se acumulaban cerca de 2.000 vehículos. La reapertura tampoco solucionaría inmediatamente el problema: antecedentes manejados por las autoridades argentinas indican que el corredor puede procesar normalmente entre 500 y 600 camiones diarios durante el horario invernal, por lo que serían necesarios varios días para absorber el tránsito retenido.

La demora también tiene un impacto económico creciente. La Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam) estimó que mantener una unidad detenida representa pérdidas de entre US$ 350 y US$ 450 por día, principalmente por la reducción en la cantidad de viajes y rotaciones mensuales. A eso se suman combustible, alimentación de los conductores, equipos frigoríficos en funcionamiento, reprogramaciones de entregas y, en algunos casos, cientos de kilómetros adicionales para utilizar pasos alternativos.

El escenario genera preocupación en Chile, aunque todavía existen posiciones diferentes respecto a un eventual problema de abastecimiento. Mientras algunos dirigentes camioneros advierten sobre dificultades de disponibilidad y posibles aumentos de precios hacia las Fiestas Patrias de septiembre, Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga, consideró prematuro proyectar un desabastecimiento para esa fecha y señaló que espera que la situación esté resuelta antes.

Por el momento, el impacto más concreto está en la logística, el aumento de costos y el tiempo que continúa corriendo para las cargas refrigeradas. Para Paraguay, que utiliza el corredor terrestre argentino para colocar carne vacuna en Chile, la evolución de los pasos durante los próximos días será especialmente importante: mantener la espera, cambiar de corredor o asumir desvíos significativamente mayores se ha convertido en una decisión que puede afectar tiempos de entrega, costos y la vida comercial disponible del producto al momento de ingresar al mercado chileno.