El mercado ganadero paraguayo comienza a mostrar una dinámica diferente, con una mayor influencia de la oferta y la demanda en la formación de los precios. La disponibilidad de ganado más moderada, una demanda internacional que continúa pagando valores elevados y la incorporación de nuevos actores industriales están aumentando la competencia por la hacienda y generando mejores condiciones comerciales para los productores.

Federico Maisonnave, integrante de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), señaló en Valor Agro que el mercado se encuentra actualmente “más balanceado”, en un escenario donde el productor empieza a contar con mayores alternativas para comercializar su ganado.

Uno de los principales factores detrás de esta situación es la fortaleza que mantiene la demanda internacional. Paraguay consiguió diversificar sus destinos y aumentar la participación de mercados de mayor valor, principalmente Estados Unidos e Israel, lo que está generando una mayor capacidad de pago por parte de la industria exportadora.

“Hoy el mercado de exportación está empujando, está traccionando y los precios se están transfiriendo a los productores”, sostuvo Maisonnave. La evolución del Novillo Tipo elaborado por la APPEC y Soluciones Agropecuarias respalda esta lectura: durante julio aumentaron simultáneamente el valor generado por el animal, el precio de la hacienda y el margen bruto industrial.

Para Maisonnave, esta situación muestra que existe espacio para que los distintos eslabones de la cadena capturen valor. La industria mantiene márgenes brutos atractivos debido a los buenos precios internacionales, mientras que la mayor competencia por una oferta limitada de ganado permite que parte de esa valorización llegue también al productor.

A este escenario se suma un cambio relevante dentro de la estructura industrial. La aparición de nuevos actores, como La Tropa Beef y Los Lazos, junto con una mayor actividad prevista en otras plantas, entre ellas Frigorífico Concepción, incorpora más compradores al mercado y aumenta la puja por la materia prima.

“Lo importante es la aparición de nuevos actores. Eso pone más puja arriba de la mesa, balancea un poco más la demanda de hacienda y el productor puede tomar más opciones”, explicó.

Esta mayor competencia aparece justamente en un momento en que la disponibilidad de ganado continúa siendo limitada. Si bien julio cerró con más de 190.000 bovinos procesados y se convirtió en el mes de mayor faena de 2026, la industria tuvo que ejercer una fuerte presión de compra para alcanzar esos niveles de actividad.

Según Maisonnave, varias plantas operaron con una utilización de capacidad superior al 60% e incluso registraron faenas durante sábados y algunos domingos, una señal de que existían compromisos comerciales importantes que debían ser atendidos. Sin embargo, agosto comenzó con un ritmo de actividad sensiblemente menor, confirmando que la abundante faena de julio no necesariamente refleja una mayor disponibilidad estructural de ganado.

Además, continúa cayendo la participación de hembras dentro de la faena, un comportamiento que acompaña las señales de retención de vientres y recomposición del rodeo. Si este proceso se profundiza, la disponibilidad de animales para industria podría mantenerse ajustada, aumentando todavía más la necesidad de competir por la hacienda.

El escenario externo también juega a favor. Estados Unidos enfrenta una reducción de su rodeo bovino y una menor producción de carne, mientras Israel continúa asegurando producto a valores históricamente altos. Para Maisonnave, la presencia de compradores que necesitan asegurar volumen constituye una oportunidad importante para Paraguay.

“Paraguay es un proveedor confiable, tiene un sistema sanitario muy seguro, una industria moderna y productores alineados. Entonces ven acá un buen negocio y vienen a meter presión”, afirmó.

En ese contexto, Chile sigue teniendo importancia para la carne paraguaya, pero dejó de ser prácticamente la única referencia dominante en la formación del negocio exportador. La aparición de destinos dispuestos a pagar valores superiores genera competencia incluso entre los propios mercados internacionales y mejora la posición negociadora de Paraguay.

Maisonnave indicó que operadores comerciales ya están reclamando que la carne paraguaya reciba una diferenciación de precio respecto al producto brasileño, especialmente por aspectos vinculados a calidad. En su opinión, esta dinámica debería profundizarse a medida que los compradores internacionales consoliden su demanda por producto paraguayo.

El resultado es un mercado ganadero que empieza a funcionar bajo fundamentos económicos más claros: una oferta limitada frente a una demanda creciente genera competencia y obliga a mejorar las condiciones de compra. Con buenos valores de exportación, nuevos actores industriales y menor disponibilidad de ganado, la expectativa es que durante el segundo semestre continúe una fuerte puja por la hacienda.

Para Maisonnave, esa mayor competencia permite visualizar un escenario favorable en materia de precios y, fundamentalmente, un negocio más equilibrado entre los distintos integrantes de la cadena.