El negocio del confinamiento mantiene perspectivas favorables para el último trimestre de 2026, apoyado en precios firmes del ganado gordo, costos de alimentación competitivos y una reposición que, después de alcanzar valores muy elevados, mostró cierto reacomodo. Sin embargo, la disponibilidad de animales seguirá siendo uno de los principales desafíos para los corrales.
Vinicius Matté, asesor técnico de Vilomix, explicó en Valor Agro que las buenas condiciones productivas permitieron a los ganaderos manejar con mayor flexibilidad los momentos de encierre y extender los ciclos para agregar más kilos a las carcasas, antes que priorizar exclusivamente una mayor cantidad de giros durante el año.
“Como sigue firme el precio y estable en relación al precio de los alimentos, es factible hacer un tercer giro con buen rendimiento”, señaló Matté. Según explicó, varios establecimientos ya están cargando animales o preparándose para un nuevo ciclo de terminación durante los próximos meses.
Para el especialista, la menor disponibilidad de hacienda continuará sosteniendo al mercado. Frente a una cantidad de animales faenados inferior a otros años, parte de esa menor oferta está siendo compensada por el aumento del peso de las carcasas. “Veo un mercado firme y buenos precios tanto para fin de año como posiblemente para el inicio del próximo”, afirmó.
En ese escenario, el clima será otro factor para considerar. Matté indicó que las perspectivas de mayores precipitaciones obligan a los confinadores a prestar especial atención a la infraestructura, mantenimiento de los corrales y manejo de las cargas. La experiencia reciente, aseguró, mostró diferencias importantes en desempeño entre establecimientos que lograron controlar adecuadamente problemas asociados al barro y aquellos con mayores dificultades operativas.
La reposición sigue cara, pero mejoró la ecuación
Desde el punto de vista económico, Matté sostuvo que el principal alivio para los márgenes del confinador no estuvo necesariamente en el aumento del precio del gordo en dólares, sino en el reacomodo de la reposición medido en guaraníes.
Recordó que durante algunos momentos del año los precios del ternero alcanzaron niveles que hicieron muy difícil cerrar las cuentas del engorde. Actualmente, estimó que el kilo del desmamante mantiene un sobreprecio de aproximadamente 30% a 40% frente al kilo del ganado gordo, una relación que calificó como “normal a alta” en términos históricos.
Esa diferencia obliga a maximizar la eficiencia del sistema. “Hay que hacer una recría muy eficiente, poner muchos kilos durante esa etapa, entrar con un animal pesado al confinamiento, cargar muchos kilos y conseguir un buen rendimiento de carcasa para poder pagar toda esa inversión en la reposición”, explicó.
Matté consideró además que producir carcasas más pesadas dejará de ser únicamente una respuesta coyuntural al mercado. En su opinión, se está transformando en una tendencia estructural, especialmente ante las dificultades para incrementar rápidamente la producción de terneros en Paraguay.
“No veo una recuperación rápida del stock”
Uno de los puntos centrales de su análisis está precisamente en la oferta futura de animales. Matté se mostró poco optimista respecto a una recomposición acelerada del rodeo nacional y sostuvo que aumentar significativamente la producción de terneros requiere un proceso mucho más complejo que ampliar la capacidad de terminación.
“Es mucho más fácil implementar una estructura de confinamiento para engordar 10.000 animales que montar una estancia de cría capaz de producir 10.000 terneros”, comparó. La disponibilidad de superficie y las dificultades propias de los sistemas de cría aparecen, según señaló, como limitantes para una recuperación rápida.
De cara a 2027, Matté espera que continúe restringida la oferta de hacienda para terminación, especialmente para empresas que dependen de la compra de animales para llenar los corrales. Por ese motivo, considera que la reposición seguirá siendo uno de los puntos más exigentes del negocio.
Dentro de ese escenario también aparecen nuevas oportunidades. El especialista destacó el crecimiento de alternativas como la recría confinada de terneros y vaquillas, particularmente en establecimientos de cría que buscan agregar kilos, acelerar procesos productivos y aprovechar la actual relación entre el costo de la comida y el valor de la reposición. “Con los precios de hoy es un negocio que está siendo muy rentable”, concluyó.

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