La recuperación de la actividad industrial durante mayo volvió a darle impulso al mercado de haciendas gordas para exportación en Paraguay, en un escenario donde la oferta continúa limitada frente a una demanda que muestra mayor agresividad por parte de los frigoríficos.
La mejora de la faena, el alargamiento de las escalas y la consolidación de negocios en torno a los US$ 5 por kilo carcasa refuerzan la expectativa de un mercado firme para los próximos meses.
Mauro Fernández, director de MF Negocios Rurales, durante una entrevista concedida a Valor Agro, analizó el comportamiento actual del mercado y las perspectivas para el segundo semestre.
Luego de un abril marcado por una fuerte caída en la actividad industrial, mayo mostró una recuperación de la faena, superando las 140.000 cabezas. Si bien el volumen continuó ubicándose por debajo de otros meses del primer semestre, el aumento de la utilización de la capacidad instalada generó una mayor presión compradora sobre una oferta que sigue siendo reducida.
“El mercado está muy firme, con tendencia al alza todavía. Venimos de una recuperación más acelerada en comparación con meses anteriores y eso se reflejó claramente en los negocios de finales de mayo y comienzos de junio”, indicó Fernández.
Según explicó, la normalización de los caminos tras las lluvias permitió una mayor aparición de hacienda terminada, pero lejos de aliviar el mercado, provocó una competencia más intensa entre las industrias por captar la oferta disponible.
“La oferta aumentó, pero sigue siendo escasa frente a la demanda de la industria. Eso hizo que los frigoríficos salieran a comprar con más fuerza y los precios reaccionaran rápidamente”, sostuvo.
Actualmente, las referencias de mercado se ubican en torno a US$ 4,95 por kilo carcasa para novillos y vaquillas, mientras que la vaca ronda los US$ 4,70. No obstante, Fernández señaló que existen operaciones puntuales que ya alcanzan y superan los US$ 5 por kilo.
La mejora de precios también comenzó a destrabar negocios que semanas atrás encontraban resistencia por parte de los productores.
“Con valores de US$ 4,80 costaba concretar operaciones. Hoy los productores están aceptando los US$ 4,95 e incluso los US$ 5, y eso permitió que las escalas se fueran completando”, explicó.
En ese contexto, las entradas para faena se han extendido hasta la segunda quincena de junio e incluso algunas plantas ya comienzan a cerrar espacios para las últimas semanas del mes.
El operador agregó que la llegada del invierno también está jugando un papel importante en la decisión de venta de los productores.
“Los campos siguen relativamente verdes por las lluvias tardías, pero ya se sienten los primeros fríos y la recuperación de las pasturas no es la misma. Muchos productores comienzan a liberar carga y eso ayuda a concretar negocios”, comentó.
Un mercado respaldado por la escasez de oferta
Más allá de los movimientos estacionales, Fernández considera que el mercado cuenta con fundamentos sólidos para sostener los actuales niveles de precios.
La reducción del stock bovino, la menor disponibilidad de animales para reposición y una oferta ajustada de ganado terminado continúan siendo factores determinantes.
“Entendemos que la bonanza del mercado de la carne, tanto a nivel internacional como interno, seguirá siendo firme. Salvo algún evento climático importante o una aparición masiva de oferta, creemos que deberíamos terminar el año con valores similares a los actuales”, afirmó.
Desde su visión, la escasez estructural de hacienda seguirá actuando como soporte para el mercado durante los próximos meses, limitando cualquier corrección importante en los precios.
El dólar, la variable que preocupa al productor
A pesar de que los valores en dólares se encuentran en máximos históricos para el mercado paraguayo, Fernández remarcó que la fortaleza del guaraní frente a la moneda estadounidense ha reducido significativamente el impacto positivo de esas cotizaciones sobre los ingresos reales del productor.
“Estamos en valores históricos en dólares. Hace muchos años que no veíamos negocios en US$ 5 por kilo. Pero cuando llevamos eso a guaraníes, la realidad es muy diferente por el efecto del tipo de cambio”, señaló.
El Director de MF Negocios Rurales consideró que la apreciación del guaraní se ha transformado en una de las principales preocupaciones para los sectores exportadores del país.
“Hoy el problema más importante para el productor es el dólar. La caída del tipo de cambio afecta la capacidad de reposición y la competitividad del sector exportador. Es una situación que debería ser analizada con profundidad porque tiene impacto en toda la economía”, expresó.
Perspectivas positivas para el segundo semestre
Con una industria que aún opera por debajo de su capacidad potencial, una oferta restringida de ganado terminado y un mercado internacional que continúa demandando carne vacuna, las perspectivas para el segundo semestre se mantienen favorables.
Si bien Fernández entiende que podrían existir ajustes puntuales de algunos centavos según el comportamiento de la oferta y la demanda, considera que el escenario general seguirá siendo de firmeza.
“El mercado está sólido. Puede haber pequeñas variaciones, pero creemos que los valores actuales llegaron para quedarse durante un tiempo. Hoy la ganadería paraguaya atraviesa un momento positivo en términos de precio del ganado, aunque la gran discusión pasa por cómo recuperar competitividad frente al comportamiento del dólar”, concluyó.

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