El mercado internacional de los granos llega al inicio de la campaña sudamericana 2026/27 con precios firmes, buenos niveles de producción global y una elevada dosis de volatilidad. Para Federico Morixe, analista del mercado internacional de granos, el escenario abre oportunidades para los productores, pero también exige mayor cautela en la gestión comercial.
En entrevista con Valor Agro, Morixe señaló que Paraguay inicia la nueva zafra después de una producción récord de soja y con perspectivas favorables, aunque el resultado final estará fuertemente condicionado por el comportamiento climático.
El analista explicó que el fenómeno El Niño podría aportar lluvias superiores a lo normal en Paraguay, Uruguay, Río Grande do Sul, Paraná y varias zonas de Argentina. Ese escenario puede favorecer altos rendimientos, pero también provocar excesos hídricos, problemas de calidad durante la cosecha y mayores costos en fungicidas, insecticidas, combustible y labores agrícolas.
“Podemos tener mucho volumen, pero también una cosecha complicada”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que una buena campaña productiva no necesariamente se traduce automáticamente en mejores márgenes.
En cuanto al mercado, Morixe destacó que la soja se encuentra en referencias cercanas a US$ 480–490 por tonelada, niveles muy importantes para los últimos años. Entre los factores que sostienen los valores mencionó la mayor demanda estadounidense para la producción de aceites y combustibles, el consumo de harina para alimentación animal y las dificultades comerciales en la región del Mar Negro.
Para el analista, el mercado todavía conserva potencial alcista. “Perfectamente puede llegar a US$ 500 y hasta US$ 550 si los fondos siguen comprando, Estados Unidos termina cosechando menos de lo esperado y se complica la siembra en Brasil”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que el riesgo también opera en sentido contrario. Los fondos de inversión mantienen posiciones compradas muy importantes y una salida rápida del mercado podría provocar bajas de entre 5% y 7%. “También puede caer US$ 30, US$ 40 o US$ 50, y eso es lo que tiene que tener en cuenta el productor”, agregó.
Dentro de ese escenario, Morixe considera que la campaña debería ser administrada con una estrategia gradual. Recomendó asegurar márgenes cuando existan oportunidades, evitar comprometer volúmenes excesivos antes de conocer el verdadero potencial productivo y evaluar herramientas como seguros climáticos y coberturas de precios.
Además, insistió en que el productor no debe seguir exclusivamente la cotización de Chicago, sino también el comportamiento de las primas regionales. Según explicó, ambos componentes pueden moverse en direcciones diferentes y condicionan directamente el precio final recibido.
Para Morixe, el futuro inmediato del negocio estará marcado por una combinación de clima, producción, demanda y movimientos financieros. En ese contexto, la oportunidad no pasa únicamente por esperar precios más altos, sino por aprovechar los buenos valores actuales para construir margen y reducir riesgos en una campaña que promete ser productivamente importante, pero también muy volátil.

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