La apertura de México se produce en un momento en que los mercados norteamericanos vienen ganando protagonismo dentro de la estructura exportadora de Paraguay, especialmente por el crecimiento de las compras de Estados Unidos.
De acuerdo con los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), entre enero y septiembre de 2026 Paraguay exportó 42.800 toneladas de carne bovina a Estados Unidos, por un valor de US$ 263,9 millones, consolidándose como el segundo mayor destino en volumen, solamente por detrás de Chile.
Por su parte, Canadá adquirió aproximadamente 9.900 toneladas por US$ 60,3 millones durante el mismo periodo.
En conjunto, ambos mercados recibieron 52.700 toneladas de carne bovina paraguaya por una facturación de US$ 324,2 millones, lo que representa el 25,1% del volumen y aproximadamente el 22% de los ingresos totales generados por las exportaciones del producto durante los primeros nueve meses del año.
Con la incorporación de México, Paraguay completa el acceso sanitario a los tres países que integran el T-MEC, anteriormente conocido como NAFTA, ampliando sus posibilidades de crecimiento en una región que ya absorbe una cuarta parte de sus exportaciones de carne bovina.
De acuerdo con las estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), México importó unas 330.000 toneladas de carne bovina equivalente peso carcasa durante 2025, mientras que para 2026 proyectó un crecimiento del 5%, hasta alcanzar las 345.000 toneladas.
El mercado mexicano mantiene una importante demanda de carne importada para complementar su producción nacional, especialmente en cortes destinados al procesamiento industrial, el comercio minorista y el sector gastronómico.
El desafío ahora estará en desarrollar negocios con los importadores mexicanos y transformar esta nueva habilitación en mayores volúmenes de exportación y oportunidades comerciales para la industria frigorífica nacional.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.
Dejá tu comentario