Durante la Expo Madera 2026, la presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, presentó los principales lineamientos de la primera Política Forestal Nacional (PFN), elaborada mediante un proceso participativo que involucró a actores del sector público y privado de todo el país.

Goralewski explicó que uno de los primeros pasos para construir esta política fue generar información confiable que permitiera conocer la situación del sector y tomar decisiones con base en evidencia. Para ello, el Infona trabajó en la recopilación de datos sobre cobertura forestal, cambio de uso de la tierra y potencial de los suelos, utilizando herramientas de monitoreo satelital.

“Era importante tener esta información para poder tomar decisiones y determinar cuáles eran los desafíos y las acciones que debemos impulsar”, señaló la titular del Infona, al referirse al proceso de diagnóstico que permitió establecer las prioridades de la política.

Goralewski destacó además las condiciones que tiene Paraguay para desarrollar el sector forestal, particularmente en materia de plantaciones forestales, en un contexto internacional de creciente demanda de productos con trazabilidad y provenientes de fuentes sostenibles.

“Paraguay tiene unas condiciones extraordinarias para el sector forestal, principalmente para las plantaciones forestales”, afirmó Goralewski, quien sostuvo que actualmente el sector forestal se posiciona como “un pilar de desarrollo” para el país.

Siete estrategias para el desarrollo forestal

La Política Forestal Nacional establece siete estrategias principales, cuya implementación requiere distintos niveles de participación del Estado, el sector privado o ambos. Entre los principios rectores se encuentran la sostenibilidad, la articulación y el diálogo, la innovación, la tecnología y la equidad.

Uno de los ejes prioriza la información y la calidad, con el Infona como responsable de continuar generando datos que permitan al sector privado tomar decisiones. En este ámbito se contempla el fortalecimiento del monitoreo de la cobertura forestal, los incendios y otros riesgos, como las plagas forestales, además de la promoción de normas de calidad y certificaciones internacionales.

Otro de los componentes está vinculado con la gestión integral de los bosques, incluyendo conservación, restauración y resiliencia climática. En este punto, Goralewski planteó como uno de los grandes desafíos la necesidad de generar incentivos económicos para la conservación de los bosques y de los ecosistemas naturales.

“Creo que el mayor desafío que tenemos como país y región es darle valor económico a la conservación de los bosques”, sostuvo.

La política también contempla la instalación y expansión planificada de plantaciones forestales con valor agregado, así como el fortalecimiento de toda la cadena productiva. Para Goralewski, el sector privado tiene un papel central en este proceso, tanto en la inversión en plantaciones como en el desarrollo de la industria y la generación de valor.

“INFONA no va a plantar una hectárea de árboles. El que planta, el que invierte en la industria y es el verdadero motor de desarrollo es el sector privado” afirmó. Al mismo tiempo, señaló que el Estado debe generar las condiciones necesarias para que esas inversiones puedan concretarse, mediante reglas claras, oportunidades de inversión y líneas de crédito adecuadas a los ciclos de la producción forestal.

Articulación para impulsar el sector

La elaboración de la Política Forestal Nacional incluyó talleres, reuniones y procesos de consulta con actores de los distintos departamentos del país, con el objetivo de incorporar las diferentes perspectivas vinculadas a la actividad forestal.

En ese sentido, Goralewski resaltó la importancia del diálogo como uno de los pilares de la nueva política y planteó que el desarrollo forestal requiere una visión integral que permita identificar y fortalecer a los distintos actores que forman parte de la cadena de valor.

La PFN plantea así una hoja de ruta para acompañar el crecimiento del sector forestal paraguayo, combinando información, innovación, sostenibilidad, conservación, inversión privada y generación de valor agregado, con el Estado como articulador de las condiciones necesarias para el desarrollo de la actividad.