El mercado paraguayo de haciendas gordas de exportación comienza a mirar con especial atención el mes de septiembre, un período que se perfila con menor nivel de actividad industrial debido a cierres temporales, licencias programadas y ajustes operativos en varias plantas frigoríficas.

De acuerdo con relevamientos realizados por Valor Agro, buena parte de los principales grupos industriales prevé reducir o interrumpir parcialmente sus faenas durante las próximas semanas.

Entre las decisiones previstas aparecen plantas que permanecerían fuera de actividad durante unos 15 días desde comienzos de septiembre, coincidiendo con la salida temporal de los equipos de faena kosher. A esto se suman otros establecimientos que analizan pausas de entre 15 y 30 días, condicionadas tanto por la disponibilidad de mercados de exportación como por el costo de la materia prima.

Uno de los casos particulares es el de Frigorífico San Antonio, donde se proyecta una interrupción de aproximadamente 45 días vinculada a trabajos y reformas de infraestructura, dentro de un proceso orientado a ampliar sus capacidades operativas. En paralelo, otra industria tiene previsto otorgar licencias al personal y permanecer fuera de actividad por un período estimado de entre siete y diez días.

De concretarse estas paradas, septiembre podría presentar una capacidad de faena inferior a la observada durante los últimos meses, modificando parcialmente la relación de fuerzas entre una oferta ganadera que sigue siendo reducida y una industria que hasta ahora ha mantenido presión compradora para completar sus programas de producción.

Por el momento, el mercado continúa mostrando estabilidad. Las referencias para machos y vaquillas se encuentran entre US$ 5,25 y US$ 5,30 por kilo carcasa, mientras que las vacas se negocian en torno a los US$ 5,10 por kilo. No obstante, se siguen registrando operaciones por encima de esos valores cuando se trata de haciendas con condiciones particulares.

En ganado proveniente de confinamiento, por ejemplo, existen negocios que ya se posicionan entre US$ 5,50 y US$ 5,60 por kilo carcasa, reflejo de una oferta limitada y de la necesidad puntual de algunas industrias de asegurar materia prima. Para esta semana, el escenario todavía presenta presión compradora sobre una disponibilidad de animales que continúa ajustada.

La principal incógnita pasa ahora por conocer cuánto podrá pesar la menor operativa frigorífica de septiembre sobre los valores del ganado. Dentro del mercado existen distintas lecturas. Algunas fuentes consideran que una reducción de las faenas podría generar margen para un ajuste de precios, especialmente si varias plantas permanecen simultáneamente fuera de actividad.

Sin embargo, otras fuentes consultadas entienden que la escasa oferta podría limitar cualquier corrección importante, particularmente si las condiciones climáticas continúan favoreciendo al productor y permiten sostener los animales en los campos sin una necesidad inmediata de venta. Las lluvias, en ese sentido, podrían convertirse nuevamente en un factor de respaldo para la posición vendedora.

A este escenario se agrega una variable internacional: la posibilidad de que Paraguay pueda beneficiarse, directa o indirectamente, de la reciente decisión de Estados Unidos de habilitar una ventana adicional de importación de carne vacuna con ventajas arancelarias. Parte del mercado considera que una mayor oportunidad comercial hacia ese destino podría incrementar el interés exportador de las industrias y actuar como contrapeso frente a la reducción temporal de la actividad frigorífica.

Así, septiembre aparece como un mes de transición para el mercado del ganado gordo, con dos fuerzas que podrían jugar en direcciones diferentes: por un lado, una menor capacidad industrial producto de cierres y licencias; por otro, una oferta ganadera que continúa corta y nuevas expectativas comerciales en el mercado internacional.