La habilitación del mercado de Taiwán para la carne avícola paraguaya representa mucho más que una nueva ventana comercial. Para el sector, significa una validación internacional de la calidad sanitaria e industrial del país, la posibilidad de equilibrar mejor el negocio exportador y una oportunidad para seguir creciendo en producción e inversiones sin afectar el abastecimiento interno.

Gerónimo Vargas, propietario de Pollos Kzero y Pollpar, destacó a Valor Agro que este proceso es el resultado de varios años de auditorías y trabajos técnicos en granjas e industrias frigoríficas.

“Estamos muy satisfechos porque este es un proceso que empezó ya hace un tiempo con auditorías de granja y frigorífico. Estamos hablando de un país de primer mundo. La primera sensación es una confirmación de la calidad de los productos que Paraguay hoy está ofreciendo al mercado exterior”, expresó Vargas.

También señaló que “Taiwán es un mercado muy interesante para la carne avícola. Son 23 millones de habitantes, con buen poder adquisitivo y una fuerte cultura de consumo de pollo”, quien además destacó que el país asiático importa importantes volúmenes de productos avícolas para abastecer su demanda interna.

Además, el empresario remarcó que Taiwán representa un mercado atractivo para Paraguay de 23 millones de habitantes, con un buen perfil de consumo y por el contexto sanitario internacional. Explicó que países tradicionalmente proveedores de carne avícola para ese destino, como Polonia, Estados Unidos y Canadá, enfrentan actualmente dificultades vinculadas a la influenza aviar, lo que abre espacio para la producción paraguaya.

“Paraguay entra ahí a ofrecer mayor estabilidad en la provisión de productos, porque por nuestra ubicación geográfica estamos relativamente protegidos ante este virus”, sostuvo.

Uno de los puntos centrales mencionados por Vargas tiene que ver con el tipo de productos que demanda Taiwán. Según explicó, el mercado asiático consume principalmente carne oscura, como muslos, muslos deshuesados, alas y garras, algo estratégico para equilibrar el mix exportador paraguayo.

“Taiwán viene a llenar ese hueco. Europa importa principalmente carnes blancas como pechuga, mientras que Taiwán se enfoca en carnes oscuras. Eso ayuda a equilibrar el mix de productos”, indicó.

El empresario comparó esta complementariedad con lo que ocurre en la carne bovina, donde ciertos mercados valorizan cortes específicos y permiten mejorar el aprovechamiento integral de cada animal.

Respecto al escenario arancelario, Vargas señaló que el proceso será similar al recorrido por otras proteínas paraguayas en Taiwán: inicialmente con aranceles y luego, dependiendo del desempeño comercial y sanitario, con posibilidades de mejoras futuras.

“Estimamos que muy pronto podemos estar en una situación como la del cerdo. Entrar con arancel cero sería genial, pero primero tenemos que llegar con nuestros primeros contenedores”, comentó.

Más producción y mejores precios para el consumidor

Ante la preocupación que suelen generar las aperturas exportadoras en el mercado interno, Vargas aseguró que en la avicultura el impacto es distinto al observado en la carne bovina, debido a la velocidad con que puede crecer la producción.

“Mientras más produzcamos, mejor precio vamos a tener para nuestro consumidor. No es que otros mercados van a llevar lo que ya estamos produciendo, sino que van a hacer que la industria aumente su producción”, afirmó.

En ese sentido, indicó que el crecimiento exportador permitirá ganar escala y eficiencia, reduciendo costos de producción y fortaleciendo la competitividad de toda la cadena.

El dólar bajo y la rentabilidad exportadora

Otro de los temas abordados fue el impacto del tipo de cambio sobre la industria avícola. Vargas explicó que un dólar más bajo genera beneficios en el corto plazo para importar insumos y equipamientos, pero puede transformarse en un problema a medida que aumente el peso de las exportaciones.

“A esta cotización del guaraní la exportación se va haciendo cada vez menos rentable”, advirtió.

Actualmente, la exportación representa entre un 5% y un 10% del negocio de las empresas exportadoras, aunque el empresario estimó que ese porcentaje podría crecer rápidamente hasta ubicarse entre 20% y 30% en los próximos años.

Finalmente, Vargas confirmó que Pollos Kzero y Polpar avanzan en un fuerte proceso de expansión, con inversiones cercanas a los US$ 50 millones en distintas áreas productivas e industriales.

“Estamos invirtiendo de una manera muy agresiva, no solamente en aumento de producción, sino también en nuevas presentaciones y equipamientos provenientes de Europa para seguir ofreciendo la mejor calidad”, señaló.