La producción de carne vacuna en Brasil comenzaría a transitar una fase de ajuste en 2026, en línea con el cambio de ciclo ganadero, según proyecciones de la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab). El volumen total se ubicaría en torno a 11,3 millones de toneladas, lo que implicaría una caída interanual del 5,3%.

A pesar de esta retracción, el nivel proyectado se mantendría como uno de los más altos de la serie histórica, reflejando el fuerte crecimiento que experimentó el sector en los últimos años. Este ajuste responde principalmente a una menor disponibilidad de hacienda, consecuencia del proceso de retención y recomposición del rodeo.

En el plano comercial, las exportaciones de carne vacuna brasileña alcanzarían unas 4,35 millones de toneladas, aunque con un menor dinamismo respecto a ciclos anteriores. Este comportamiento estaría influido por las restricciones derivadas de la cuota china, un factor que viene condicionando el ritmo de colocaciones en el principal destino del producto brasileño.

Las estimaciones de la Conab se ubican por encima de otras proyecciones privadas. La consultora Agrifatto había previsto una producción de 10,62 millones de toneladas, aunque con un mayor volumen exportado, cercano a 4,91 millones de toneladas.

El informe también refleja un cambio en la dinámica interna del complejo cárnico brasileño. Mientras la carne vacuna perdería protagonismo en términos de crecimiento, la producción de proteínas alternativas continuaría expandiéndose.

La carne porcina registraría un incremento cercano al 4%, alcanzando 5,88 millones de toneladas, impulsada por una producción récord. Las exportaciones del sector crecerían un 6,1%, hasta 1,58 millones de toneladas, apalancadas por una mayor demanda internacional y la apertura de nuevos mercados.

Por su parte, la carne aviar consolidaría su liderazgo dentro del complejo, con una producción que superaría los 16 millones de toneladas, marcando un nuevo máximo histórico. Las exportaciones se ubicarían en 5,34 millones de toneladas, con un crecimiento del 3,6%, en un contexto de alta competitividad sanitaria frente a otros países productores.

El escenario proyectado por la Conab confirma que Brasil comienza a ingresar en una etapa de transición dentro del ciclo ganadero, con menor oferta de ganado terminado y ajustes en la producción de carne vacuna. Sin embargo, el posicionamiento estructural del país como uno de los principales proveedores globales se mantiene firme, apoyado en su escala productiva, eficiencia industrial y diversificación de mercados.