Paraguay recibirá durante la primera semana de agosto una auditoría de Turquía, instancia que buscará completar los requisitos pendientes para hacer efectiva la exportación de carne bovina hacia ese destino.
El presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, confirmó la llegada de la misión técnica y solicitó el acompañamiento de las industrias para concluir un proceso que tuvo avances importantes durante junio.
En ese mes, Paraguay consiguió la habilitación sanitaria de Turquía para la exportación de ganado bovino en pie y carne bovina. Sin embargo, todavía quedaban aspectos por ajustar relacionados con las certificaciones religiosas y la aprobación de las plantas frigoríficas interesadas en realizar los envíos.
Estos puntos serán abordados durante la auditoría prevista para agosto, cuando los técnicos turcos evaluarán los establecimientos, los procedimientos de faena y el cumplimiento de las condiciones exigidas para operar bajo la certificación halal.
“La auditoría de Turquía ya está confirmada para la primera semana de agosto. Esperemos poder cerrar, con un último esfuerzo de parte de todo el sector, la apertura de ese mercado”, expresó Martin durante la inauguración de las operaciones de La Tropa Beef.
El titular del Senacsa reconoció que la negociación atravesó diferentes dificultades, demoras e instancias desde 2019, pero destacó que el proceso se encuentra actualmente en su etapa final. “Fue un proceso bastante irregular, incompleto, con muchas idas y venidas, pero hoy esperamos poder cerrar con un último esfuerzo de parte de todo el sector”, señaló.
La misión estará enfocada principalmente en verificar las condiciones de las plantas que pretendan exportar, así como los procedimientos sanitarios, documentales y religiosos necesarios para concretar las operaciones.
La habilitación sanitaria obtenida en junio representó un avance importante, tanto para la exportación de animales en pie como para el acceso de la carne paraguaya. No obstante, la autorización de los establecimientos y la adecuación de las certificaciones halal son necesarias para que las operaciones comerciales puedan comenzar.
Martin señaló que Turquía presenta algunas dificultades arancelarias, pero remarcó que contar con el acceso sanitario es el primer paso para desarrollar posteriormente mejores condiciones comerciales. “Entendemos que tiene su dificultad arancelaria, pero, obviamente, sin el acceso sanitario es imposible pensar en otros mercados”, sostuvo.
La eventual aprobación de las plantas permitiría incorporar un nuevo destino para la carne bovina paraguaya, ampliar las alternativas de colocación de la industria y fortalecer la estrategia de diversificación de mercados.
Además, la apertura para ganado en pie representa una opción adicional para la producción nacional, especialmente ante la demanda de Turquía por animales destinados a reproducción, engorde y faena.
La auditoría de agosto demandará una coordinación entre el Senacsa, las industrias frigoríficas y los operadores vinculados a las certificaciones religiosas, con el objetivo de completar los últimos requisitos y dejar operativo el mercado.

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