Paraguay dio un nuevo paso en la apertura del mercado turco para la carne bovina. El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) informó este jueves que ocho plantas frigoríficas nacionales fueron habilitadas por el Ministerio de Agricultura y Silvicultura de la República de Türkiye para realizar exportaciones hacia ese destino.

La aprobación se produjo luego de un largo proceso de evaluación del sistema de inspección del Servicio Veterinario Oficial paraguayo y de la auditoría realizada por técnicos turcos durante agosto, cuando fueron inspeccionados diferentes establecimientos y procedimientos vinculados con sanidad animal, trazabilidad, inocuidad y control oficial.

Las plantas habilitadas son Frigomerc S.A. N° 2, Matadero Frigorífico San Antonio N° 3, Frigorífico Guaraní S.A.C.I. N° 7, Frigochaco N° 10, Frigorífico Los Lazos N° 12, Frigorífico Victoria N° 14, Frigorífico Belén N° 23 y Frigorífico Concepción S.A. N° 38.

Además de la aprobación de las industrias, Senacsa comunicó que la Dirección General de la Junta de Carne y Leche de Türkiye (ESK), institución pública vinculada al Ministerio de Agricultura y Silvicultura, manifestó interés en importar hasta 300 toneladas de carne bovina deshuesada desde Paraguay.

El avance completa una nueva etapa de un proceso que había tenido un punto importante en junio, cuando Turquía declaró a Paraguay como país elegible para la exportación de carne bovina y ganado bovino en pie. En ese momento todavía quedaban pendientes la verificación de las plantas interesadas y aspectos relacionados con las certificaciones exigidas por ese mercado.

Para Paraguay, Turquía aparece como un destino de interés por las características de su mercado interno. Como publicó Valor Agro durante este año, el país euroasiático atraviesa una situación de oferta ajustada y elevados precios del ganado.

Esa necesidad de abastecimiento también quedó reflejada en la política de importación de animales vivos. Para 2026, Turquía habilitó un contingente de 500.000 machos para engorde, administrado por la estatal ESK, 40.000 cabezas más que el volumen previsto en el año anterior.

Sin embargo, la apertura sanitaria no significa automáticamente que puedan desarrollarse grandes volúmenes comerciales. Uno de los principales desafíos sigue estando en las condiciones arancelarias.

Según había informado Valor Agro, Turquía mantiene cargas de aproximadamente 150% a 180% para carne bovina enfriada y cercanas al 200% para carne congelada, por lo que la competitividad del producto paraguayo dependerá de mecanismos especiales de importación, contingentes o condiciones preferenciales que puedan negociarse.

En ese contexto, el interés oficial de ESK por adquirir inicialmente hasta 300 toneladas adquiere especial relevancia, ya que podría representar una primera vía concreta para transformar la habilitación sanitaria en operaciones comerciales y con beneficios arancelarios.

Para Paraguay, la apertura suma otro destino a la estrategia de diversificación de mercados y amplía las alternativas para una industria exportadora que viene buscando reducir su dependencia de los compradores tradicionales.