En medio del debate sobre el futuro de la vacunación contra la fiebre aftosa en Paraguay, el presidente de la Asociación Brahman Paraguay, Yunzo Udagawa, fue categórico al marcar la necesidad de mantener el esquema actual hasta que el país esté plenamente preparado.
“Mientras haya vacas en la ruta, no podemos dejar de vacunar”, afirmó, al exponer de manera directa las debilidades estructurales que aún presenta el sistema productivo y sanitario.
El dirigente señaló que, si bien existe apertura para discutir un eventual cambio de estatus, cualquier decisión debe basarse en condiciones reales y en un consenso técnico amplio.
En ese sentido, valoró la postura del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de sostener la vacunación en los próximos años, al considerar que aporta previsibilidad en un contexto de incertidumbre.
Udagawa explicó que dejar de vacunar no es en sí el problema, sino hacerlo sin contar con las herramientas necesarias para responder ante un eventual brote. “Tenemos que estar preparados para un caso, no podemos tomar una decisión solo para la foto”, advirtió.
En esa línea, sostuvo que hoy la gran mayoría del sector productivo no se siente en condiciones de avanzar hacia un esquema sin vacunación. Según indicó, cerca del 99% de los ganaderos considera que aún existen falencias en control, infraestructura y coordinación institucional.
El titular de Brahman Paraguay remarcó que el desafío no es únicamente sanitario, sino también organizacional, ya que implica la participación de múltiples actores, desde el Estado —con organismos como Senacsa, ministerios y fuerzas de control— hasta gobiernos locales y productores.
“La decisión no puede ser aislada, tiene que involucrarnos a todos”, señaló, al tiempo de advertir sobre las inconsistencias que aún se observan en el manejo del rodeo, con distintos niveles de exigencia según el sector.
Además, relativizó el impacto económico inmediato que podría tener un cambio de estatus, señalando que hoy no existe evidencia concluyente de que dejar de vacunar implique automáticamente mejores precios para la carne paraguaya en el mercado internacional.
No obstante, reconoció que, en un escenario ideal y con las condiciones dadas, un sistema sin vacunación podría aportar beneficios indirectos, como una mejora en la eficiencia productiva al evitar movimientos innecesarios de hacienda.
Sin embargo, insistió en que ese escenario todavía está lejos. “Primero tenemos que ordenar lo básico”, enfatizó, utilizando como ejemplo la circulación de animales sueltos como una señal clara de que el sistema aún no está preparado.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.
Dejá tu comentario