El presidente de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), Daniel Prieto, reivindicó el papel del sector agropecuario como uno de los principales motores de la economía nacional y sostuvo que la seguridad jurídica, el respeto a la propiedad privada y la cooperación entre el sector público y el privado son condiciones esenciales para continuar impulsando el desarrollo del país.

Durante la cena ofrecida en honor al presidente de Chile, José Antonio Kast, que además contó con la presencia de Santiago Peña; Prieto recordó que la ARP es la organización gremial más antigua del Paraguay y que desde hace 141 años acompaña el crecimiento del sector productivo.

“La Asociación Rural del Paraguay acompaña el crecimiento nacional representando a miles de productores que con esfuerzo, inversión y compromiso trabajan diariamente para producir alimentos, generar empleo y aportar al desarrollo de nuestra nación”, expresó.

En ese contexto, destacó el peso que tiene la producción agropecuaria dentro de la economía paraguaya y afirmó que siete de cada diez dólares que ingresan al país provienen del sector.

Asimismo, repasó el aporte histórico del gremio al crecimiento del Paraguay, mencionando la incorporación de tecnología, el mejoramiento genético, la apertura de nuevos mercados y la consolidación de un modelo productivo que posicionó al país entre los principales exportadores de alimentos.

Prieto sostuvo que la misión de la ARP trasciende la representación gremial y que también implica defender principios fundamentales para el desarrollo nacional.

“Creemos en el trabajo como motor del progreso, en la producción como herramienta de desarrollo, en la seguridad jurídica como condición indispensable para invertir, en la propiedad privada, en el respeto a las instituciones y en la cooperación permanente entre el sector público y el sector privado”, manifestó.

Agregó que defender al productor significa proteger una extensa cadena de valor integrada por trabajadores rurales, industrias, transportistas, comerciantes y miles de familias que encuentran en el campo una oportunidad de crecimiento.

“Detrás de cada establecimiento agropecuario existe una enorme cadena humana que hace posible el desarrollo del Paraguay”, afirmó.

Finalmente, el presidente de la ARP sostuvo que el mundo enfrenta el desafío de producir más alimentos de manera sostenible y aseguró que Paraguay está preparado para asumir un rol cada vez más relevante como proveedor global, impulsando una producción competitiva y respaldada por instituciones sólidas.