El mercado paraguayo de haciendas gordas de exportación continúa operando con una oferta ajustada y precios firmes, en un escenario donde la disponibilidad de animales terminados aparece como uno de los principales factores de sostén para las cotizaciones.

Para Santiago Bordón, gerente comercial de La Tropa Consignataria, esta condición podría extenderse durante los próximos meses y limitar eventuales correcciones.

Actualmente, y según detalló, las referencias de lista se ubican en US$ 5,25 por kilo carcasa para machos y vaquillas, y US$ 5,05 para las vacas, aunque existen operaciones superiores en función de la calidad y el volumen de los lotes. “Estoy contento por estos precios. Realmente hacían falta para que el productor se anime y vuelva a invertir en los campos”, afirmó Bordón en diálogo con Valor Agro.

Desde su perspectiva, la firmeza responde principalmente a una disponibilidad reducida de ganado terminado. “Hoy el gordo está escaso. El que tiene el ganado terminado, a estos precios vende; el problema es que la oferta es poca”, explicó.

En ese contexto, sostuvo que actualmente la decisión comercial está menos vinculada a esperar un precio superior y más a la disponibilidad efectiva de animales.

Una parte importante del volumen que hoy abastece a las industrias proviene de los confinamientos. Al mismo tiempo, Bordón destacó una mejora en la eficiencia productiva tanto en corrales como en sistemas pastoriles, que se está reflejando en mayores pesos de faena y carcasas más pesadas. “El norte del productor hoy está apuntando a tener un mayor peso carcasa”, señaló.

Del lado comprador, el consignatario observó comportamientos diferentes entre frigoríficos, principalmente relacionados con las necesidades particulares de cada planta. “Veo disparidad de precios en las industrias de acuerdo al compromiso que cada una tiene que cumplir”, indicó. Las entradas se encuentran actualmente alrededor de los 8 días.

De cara a septiembre, el mercado podría encontrar algún ajuste una vez que finalicen temporalmente las faenas kosher. Sin embargo, Bordón no espera un cambio profundo. “Puede haber una corrección de precios cuando se vayan las cuadrillas en la primera semana de septiembre, pero no creo que sea nada significativo”, sostuvo.

La explicación vuelve a encontrarse en la baja disponibilidad de ganado y en una industria que mantiene necesidades de compra, respaldada además por una mayor diversificación de los destinos de exportación. “Veo un año firme y estable por los buenos mercados que estamos teniendo. La industria necesita comprar”, afirmó.

Para el último trimestre, cuando regresen las cuadrillas kosher y pueda aumentar nuevamente la presión compradora, Bordón mantiene una visión positiva. Si bien evitó proyectar nuevos máximos, aseguró que espera valores cercanos a los niveles actuales. “Le veo un escenario muy alentador, muy firme para el precio. Puede estar un poquito abajo o un poquito mejor, pero por ahí va a estar”, concluyó.