El mercado brasileño del ganado gordo podría ingresar en una etapa de mayor firmeza durante los próximos meses, impulsado principalmente por una menor disponibilidad de hacienda, expectativas de recuperación de la demanda exportadora y una posible reactivación de las compras vinculadas con China. Así lo analizó Fernando Petruzzi, consignatario de ganado y economista de Río Grande del Sur.
El escenario no es uniforme dentro de Brasil. Río Grande del Sur aparece actualmente desacoplado de otras regiones productoras y exportadoras del país, con precios sensiblemente superiores. Petruzzi explicó que en el sur brasileño los novillos ya alcanzan referencias próximas a US$ 5,40 por kilo carcasa, con operaciones de animales premium que llegan hasta US$ 5,50.
La principal explicación está en la oferta. “No hay oferta, se ve muy poco ganado en las praderas, no hay de dónde salir mucho ganado”, afirmó. Para el operador, esa disponibilidad limitada permite proyectar un escenario firme para los próximos meses, aunque la región continúa recibiendo presión competitiva de la carne proveniente del centro del país, donde los valores todavía se encuentran por debajo de los registrados en Río Grande del Sur.
Petruzzi entiende que también en las principales plazas ganaderas del centro brasileño comenzó a observarse un cambio de tendencia. En San Pablo, por ejemplo, ya aparecen negocios por encima de US$ 5 por kilo carcasa, mientras que la expectativa es de una oferta más ajustada durante el segundo semestre. A esto se suma el eventual regreso a actividad de plantas frigoríficas que habían reducido o suspendido operaciones.
Uno de los principales factores que podría darle mayor dinamismo al mercado se concentra en el último trimestre del año. La expectativa de los operadores brasileños está puesta en China y en la posibilidad de que, desde octubre, las industrias comiencen a trabajar sobre la cuota correspondiente a 2027, anticipando embarques todavía durante 2026. “Hay un poquito de retención ya de ganado gordo pensando en los últimos tres meses del año”, comentó.
Petruzzi se mostró optimista sobre la recuperación de la demanda china y consideró que la competitividad del ganado brasileño continúa siendo un argumento importante. “El ganado más barato del mundo hoy está en Brasil”, afirmó, al comparar las cotizaciones brasileñas con las de otros países exportadores de la región. Desde su perspectiva, esa diferencia de precios debería permitir que Brasil vuelva a captar una mayor participación de las compras chinas.
El mercado también comienza a especular con valores sensiblemente superiores para el boi gordo. Petruzzi señaló que existen consultoras y empresas de análisis que proyectan referencias de hasta 400 reales por arroba en determinadas regiones del centro brasileño. Trasladado a dólares, ese escenario podría representar un novillo próximo a US$ 6 por kilo carcasa, aunque aclaró que por ahora se trata de expectativas vinculadas a una combinación de menor oferta y recuperación de la demanda.
Otro fundamento alcista aparece en la evolución del ciclo ganadero. La faena de hembras comenzó a disminuir y Petruzzi espera que esa tendencia pueda profundizarse, reduciendo todavía más la disponibilidad futura de animales. Al mismo tiempo, los precios de la reposición ya muestran señales de fortaleza en varias regiones. En el centro de Brasil se registran negocios de terneros alrededor de US$ 3,30 a US$ 3,40 por kilo, una relación que comienza a resultar elevada frente al valor actual del ganado terminado.
“Creemos que no hay tanta oferta de reposición también, entonces creemos que el segundo semestre suba la reposición y sube el ganado gordo”, sostuvo. La recuperación de los precios del ternero, sumada a una eventual retención de vientres para recomponer stocks, podría reforzar el escenario de restricciones de oferta hacia adelante.
El principal límite para una escalada muy pronunciada de los precios podría aparecer en el consumo interno. Petruzzi reconoció preocupación por el menor poder adquisitivo de la población brasileña y por la competencia de proteínas alternativas como el cerdo y el pollo, actualmente más baratos. Sin embargo, entiende que la oferta terminará teniendo un peso mayor en la formación de precios. “Si conseguimos mantener la exportación cerca del 30% y tenemos baja oferta, no tenemos oferta suficiente para mantener ese precio bajo. Creemos que sí va a mejorar”, concluyó.

Comentarios (0)
Sé el primero en comentar esta noticia.
Dejá tu comentario