La reconfiguración del comercio internacional de la carne vacuna está generando una fuerte presión competitiva sobre mercados estratégicos para Paraguay. Con la cuota de exportación hacia China prácticamente completada para este año y la inminente salida del mercado de la Unión Europea por nuevas exigencias de trazabilidad, Brasil está redireccionando parte de su producción hacia destinos como Estados Unidos y Chile, una situación que ya comienza a impactar en los negocios regionales.

Rafael Tardáguila, director de Faxcarne, durante una entrevista con Valor Agro explicó que estas distorsiones responden principalmente a decisiones políticas y no a un cambio en los fundamentos del mercado mundial. “La decisión de China de implementar cuotas de importación y asignarle a Brasil un volumen menor al que venía colocando en años anteriores, sumada a las nuevas exigencias de la Unión Europea, modificó completamente el escenario comercial”, señaló.

El analista recordó que Brasil aceleró los embarques hacia China durante el primer semestre para aprovechar la cuota disponible. Sin embargo, una vez finalizada esa etapa, el mayor exportador mundial comenzó a buscar nuevos destinos para su producción.

“Brasil terminó de producir para China y ahora está ejerciendo presión en otros mercados donde puede colocar esa carne. Los dos principales son Estados Unidos y el mercado chileno”, afirmó.

En Estados Unidos, explicó, la competencia se concentra sobre la carne magra destinada a la industria de hamburguesas. La mayor disponibilidad brasileña amplió los descuentos respecto a la carne proveniente de Oceanía y presionó a la baja los valores de importación, aunque aclaró que los precios continúan siendo elevados en términos históricos debido al fuerte déficit de oferta que enfrenta el mercado estadounidense.

Donde el impacto resulta más sensible para Paraguay es en Chile, principal destino de la carne vacuna nacional. Según Tardáguila, la mayor agresividad comercial de Brasil está generando una presión sobre los valores de importación que obliga a los frigoríficos paraguayos a redefinir estrategias comerciales.

Incluso, comentó que algunos industriales paraguayos evalúan reducir momentáneamente los negocios con Chile hasta que Brasil retome con fuerza la producción destinada a China para la cuota 2027.

Mientras tanto, otros exportadores brasileños ya analizan comenzar a producir entre agosto y septiembre para embarques de tránsito largo, mientras que un segundo grupo espera iniciar esa producción recién entre octubre y noviembre.

A pesar del escenario competitivo, Tardáguila destacó que Paraguay logró consolidar una ventaja comercial frente a Brasil. “Lo favorable para Paraguay es que ha logrado mantener un premio de entre US$ 400 y US$ 500 por tonelada respecto a la carne brasileña. Sin embargo, Brasil es un jugador demasiado importante y cuando cambia su estrategia comercial la competencia se vuelve mucho más intensa”, concluyó.