La segunda ventana extraordinaria de importación de carne vacuna habilitada por Estados Unidos se aproxima a su cierre con un nivel de utilización inferior al registrado durante septiembre. Hasta el 27 de octubre habían ingresado 31.090 toneladas de las 100.000 disponibles, equivalente al 31,1% del contingente, mientras Brasil y Paraguay se preparan para aprovechar el último bloque que comenzará a operar en noviembre.

De acuerdo con el seguimiento de Alba Wheels Up International, firma estadounidense especializada en operaciones aduaneras, al último corte permanecían disponibles aproximadamente 68.910 toneladas, cuando restaban apenas tres días para finalizar el segundo período de la medida impulsada por la administración de Donald Trump.

Los ingresos registraron un crecimiento durante la última semana, aunque sin alcanzar un ritmo suficiente para completar el contingente. El 20 de octubre se habían utilizado 23.822 toneladas, mientras que al 27 de octubre el volumen acumulado ascendió a 31.090 toneladas. Esto representa un incremento de aproximadamente 7.269 toneladas en siete días, equivalente a un crecimiento de 30,5% respecto al registro anterior.

La comparación con la primera ventana extraordinaria muestra una menor utilización durante octubre. Al 29 de septiembre, Estados Unidos había registrado el ingreso de 38.910 toneladas, equivalente al 38,9% del primer contingente de 100.000 toneladas.

En octubre, al día 27, el volumen utilizado se ubicaba en 31.090 toneladas, unas 7.820 toneladas menos que el registro de septiembre. Si bien los cortes corresponden a fechas con dos días de diferencia, los datos muestran que la segunda ventana avanzaba a un ritmo inferior al observado durante el primer período.

La menor utilización resulta relevante porque el programa estadounidense contempla 300.000 toneladas extraordinarias, distribuidas en tres bloques independientes de 100.000 toneladas para septiembre, octubre y noviembre. El beneficio está destinado principalmente a determinados productos de carne magra utilizados por la industria estadounidense para la elaboración de carne molida, con condiciones arancelarias preferenciales.

Las toneladas que no sean utilizadas durante cada período no se trasladan automáticamente al siguiente, por lo que la disponibilidad de un mayor cupo no garantiza necesariamente un aumento equivalente de las importaciones.