Las enfermedades reproductivas continúan representando una fuente silenciosa de pérdidas para la ganadería, principalmente cuando el productor no logra dimensionar su impacto dentro del establecimiento.
Para Martín Lascalea, jefe técnico regional Cono Sur de Tecnovax, el desafío es generar mayor conciencia, conocer qué agentes circulan y actuar antes de que aparezcan abortos, fallas reproductivas y una menor producción de terneros.
La mirada fue presentada durante la segunda de las dos charlas técnicas desarrolladas por Tecnovax en el marco de la Expo Paraguay. La actividad se realizó junto con la Asociación Paraguaya de Criadores de Braford y Cedivep, con foco en las enfermedades reproductivas, el diagnóstico y la construcción de planes sanitarios más eficientes.
“Muchas veces el productor no dimensiona qué está pasando en el campo ni cuál es la realidad de Paraguay. La idea es mostrar cuáles son los agentes que más se aíslan, qué capacidad tienen de producir abortos y cuáles representan un mayor riesgo para los rodeos”, explicó Lascalea.
El especialista señaló a Valor Agro que todavía es frecuente comenzar a trabajar recién después de que aparece el problema. En muchos casos, el primer paso se da luego de un aborto, cuando la pérdida productiva ya ocurrió y además puede resultar difícil obtener una muestra adecuada para llegar a un diagnóstico certero.
Lascalea indicó que la muestra ideal es el feto fresco remitido al laboratorio, aunque reconoció que las condiciones de los sistemas productivos muchas veces dificultan su recolección. Cuando esa muestra no está disponible, se deben utilizar otras herramientas de diagnóstico y profundizar la evaluación hasta identificar la causa.
“El productor no siempre tiene en cuenta las mermas que puede sufrir por no prevenir este tipo de enfermedades”, remarcó. Por eso, consideró necesario avanzar hacia una estrategia que combine diagnóstico, evaluación de riesgos, prevención y medidas de control y contingencia.
Para el técnico, el trabajo sanitario debería iniciarse desde la selección de los animales que ingresarán a reposición y no recién antes del primer servicio. “Lo ideal es comenzar desde terneros, desde que identificamos qué animales van a entrar a reposición. Desde ese momento hay que trabajar mediante diagnóstico y prevención”, sostuvo.
En los esquemas habituales, los planes sanitarios se intensifican durante el pre-servicio de las vaquillonas y continúan en las vacas, con refuerzos anuales o semestrales según el calendario y la recomendación profesional. Sin embargo, Lascalea afirmó que comenzar antes permite reducir riesgos y proteger con mayor eficiencia la futura capacidad reproductiva del rodeo.
La charla junto con Cedivep buscó precisamente vincular el diagnóstico con la ejecución de medidas concretas. A partir de la información generada en laboratorio, el productor y su veterinario pueden determinar qué agentes están presentes, evaluar su nivel de riesgo y definir un plan sanitario adaptado a la realidad del establecimiento.
Desde la visión de Tecnovax, aumentar la productividad no depende únicamente de incorporar más vientres, sino de proteger los animales disponibles y reducir las pérdidas que impiden obtener más terneros. Trabajar con mayor conciencia, diagnosticar a tiempo y prevenir antes de que el problema aparezca son pasos esenciales para mejorar los resultados de la cría.

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