La problemática de la garrapata se instaló como uno de los principales temas de preocupación para la ganadería uruguaya y ocupa buena parte de la agenda política y productiva durante una nueva edición de la Expo Prado, que se desarrolla en Montevideo.
Desde la exposición, Martín Olaverry, integrante del equipo de Valor Agro y Valor Agregado, señaló que el tema tuvo un lugar central durante una entrevista con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Alfredo Fratti, quien reconoció los avances alcanzados, aunque desde el sector privado se advierte que el escenario continúa siendo complejo.
“Es el gran tema, el tema de la garrapata”, afirmó Olaverry, quien explicó que la preocupación actualmente no se limita únicamente al impacto del parásito sobre la producción, sino especialmente a las consecuencias que pueden generar los residuos de productos utilizados para su control.
De acuerdo con el informe realizado desde el Prado, dos importantes plantas frigoríficas uruguayas, San Jacinto y Tacuarembó, enfrentan restricciones para operar con China vinculadas precisamente a la problemática de residuos.
La situación adquiere particular relevancia teniendo en cuenta el peso que representa China para las exportaciones de carne vacuna de Uruguay. “Es un tema que está generando mucha preocupación, sobre todo por el nivel de exigencia que tiene China”, comentó Olaverry.
Además, durante octubre está prevista la llegada de una misión sanitaria china a Uruguay, una instancia que será seguida con especial atención por las autoridades y por toda la cadena cárnica. Según indicó Olaverry, el propio ministro Fratti manifestó preocupación por la situación y por los riesgos comerciales que podría generar una profundización del problema.
El desafío sanitario también está vinculado con la aparición de casos de multirresistencia, una situación que aumenta la complejidad del control de la garrapata y obliga a revisar las estrategias utilizadas a nivel de los establecimientos.
Fratti había planteado desde el inicio de su gestión una lucha frontal contra el parásito y desde el gobierno se considera que se han producido avances. Sin embargo, la percepción dentro del sector privado continúa siendo de cautela ante una problemática que sigue generando importantes desafíos.
En ese escenario, la garrapata aparece como uno de los asuntos sanitarios de mayor sensibilidad para la ganadería uruguaya: ya no solamente por sus efectos productivos, sino también por la necesidad de garantizar el cumplimiento de los límites de residuos exigidos por los principales mercados internacionales.

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