La reglamentación de la nueva Ley de Etanol marca un punto de inflexión para el sector cañero, al garantizar un mercado mínimo para la producción nacional y promover la industrialización de la caña de azúcar.

El presidente, Santiago Peña, firmó el decreto que reglamenta las leyes N.º 7357/2024 y N.º 739172024, que establece que al menos el 50% del alcohol utilizado en combustibles debe provenir de caña de azúcar, lo que ofrece previsibilidad y protección al sector.

Desde el Gobierno destacaron que esta medida apunta a fortalecer la producción nacional, generar empleo rural y agregar valor a la materia prima, además de reducir la dependencia de las importaciones. En esta línea, el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, calificó la decisión como un hito para los cañocultores, al saldar una deuda histórica y consolidar un modelo orientado a la industrialización.

El nuevo marco normativo incorpora además mecanismos de control para asegurar el cumplimiento de la mezcla obligatoria de alcohol anhidro en combustibles, junto con un régimen sancionador ante eventuales incumplimientos.

Asimismo, se prevé la implementación de herramientas para mejorar la organización del sector, como un calendario de oferta que permitirá ordenar la producción según el volumen y tipo de materia prima, lo que facilita la planificación.

Con esta medidas, se busca generar una demanda sostenida para el etanol de origen nacional, impulsar nuevas oportunidades para pequeños productores y consolidar un circuito productivo más eficiente y competitivo.

El Ministerio de Industria y Comercio será la autoridad de aplicación, con responsabilidad en el control y fiscalización de la normativa a lo largo de toda la cadena.

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