La ganadería paraguaya atraviesa un escenario que vuelve a poner a la cría en el centro de las decisiones productivas. La retención de vientres, la recomposición del hato, las mejores perspectivas del negocio y un escenario climático más favorable abren una oportunidad para aumentar la producción de terneros, pero Andrés Núñez, asesor técnico del CEA, advirtió que todavía existe una importante brecha entre el potencial de los campos y los resultados que efectivamente se consiguen.
“Realmente hay demasiado espacio todavía para crecer”, afirmó Núñez en conversación con Valor Agro. Para el técnico, una parte importante de ese crecimiento no necesariamente depende de incorporar más insumos, sino de mejorar procesos básicos dentro de los establecimientos.
En ese sentido, señaló que todavía existe margen para avanzar en manejo de hacienda, agrupación de partos y maternidades, distribución de cargas, manejo del pasto y presupuestación forrajera y económica. “Nosotros siempre hacemos mucho énfasis en las tecnologías de procesos, más que en las tecnologías de insumos”, explicó.
Según Núñez, cuando ese trabajo comienza a ordenarse de manera integral, los cambios productivos pueden ser muy importantes. “El incremento de la productividad es abismal cuando se empiezan a incorporar estos procesos desde el punto de vista del componente animal, el componente suelo y el componente del recurso humano”, sostuvo.
El escenario actual, además, aparece como una oportunidad especialmente favorable para avanzar en esa dirección. Luego de varios años condicionados por la sequía y por precios que en muchos casos no alcanzaban los puntos de equilibrio, Núñez destacó que hoy confluyen mejores señales climáticas, comerciales y financieras. “Están todos los condimentos dados y se están notando en el campo”, aseguró.
En las recorridas técnicas, indicó, ya se observa una mayor intención de los productores de retener terneras y aumentar la cantidad de vientres expuestos a servicio. Esa decisión, sin embargo, necesita estar acompañada por eficiencia, porque producir más terneros no pasa solamente por disponer de más vacas, sino por reducir pérdidas desde la concepción hasta el destete y mejorar los kilos obtenidos por cada vientre expuesto.
Para Núñez, otro desafío central está en la transferencia de conocimiento. “Hay todavía un problema en la comunicación. Hay una brecha de transferencia de tecnología”, afirmó. Acercar información técnica al productor y convertirla en decisiones aplicables a cada establecimiento aparece así como una de las claves para capturar el potencial disponible.
El recurso humano también ocupa un lugar determinante. Núñez comentó que existen establecimientos con recursos naturales muy similares pero resultados productivos completamente diferentes, explicados en buena medida por la gestión de las personas, los incentivos y la capacidad de alinear al equipo con los objetivos reproductivos del campo.
Toda esa discusión estará presente en el próximo Congreso del CEA, que se realizará los días 19 y 20 de octubre en el Centro de Convenciones de la Conmebol. Bajo un eje centrado en cría y mejoramiento genético, el encuentro buscará trasladar herramientas concretas sobre productividad, reproducción, manejo y gestión para responder a uno de los principales desafíos actuales de la ganadería paraguaya: transformar el escenario favorable en una mayor producción de terneros.

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